Un poderoso terremoto de al menos 8 grados azotó el Pacífico Sur entre los archipiélagos de Samoa y de Samoa Americana ayer al amanecer y causó un fuerte tsunami que arrasó poblados, mató al menos 100 personas y decenas de heridos, informaron anoche las autoridades.
Personas y vehículos fueron arrastrados hacia el mar por una subida intempestiva del nivel del agua, mientras otras personas se refugiaban en zonas altas, donde permanecían horas después. Las autoridades, obstaculizadas por apagones en el servicio eléctrico y en las comunicaciones, tenían problemas para evaluar víctimas y daños.
El terremoto, con una magnitud de entre 8,0 y 8,3 grados, se produjo a 32 kilómetros debajo del suelo marino, a 190 kilómetros de Samoa Americana, un territorio de Estados Unidos donde viven 65.000 personas, y a 200 kilómetros de Samoa.
Mike Reynolds, supervisor del Parque Nacional de Samoa, dijo que cuatro grandes olas de entre 4,5 y 6 metros de altura ingresaron hasta 1,6 kilómetro en tierra.
Mase Akapo, meteorólogo del Servicio Nacional Meteorológico en Samoa Estadounidense, informó que al menos 14 personas murieron en cuatro poblados de la isla principal de Tutuila, y 20 en la vecina Samoa. Tres sismos con una magnitud de al menos 5,6 siguieron al primero.
Un periodista de Associated Press vio los cadáveres de unas 20 víctimas en un hospital de la localidad de Lalomanu en la costa sureña de la isla mayor, Upolu, y dijo que la costa turística colindante había sido arrasada.
El temblor se produjo a las 6.48 de la mañana de ayer (14.48 de Argentina) entre los dos conjuntos de islas. En Apia, capital de Samoa, las familias salieron a toda prisa de sus casas en medio de fuertes sacudidas que se extendieron hasta por tres minutos. Los medios de comunicación locales reportaron que la gente estaba desplazándose a áreas más elevadas.
El Centro de Advertencia de Tsunamis del Pacífico, ubicado en Honolulú, emitió una advertencia de tsunami para otras áreas de este océano, incluyendo Nueva Zelanda, Hawai y las islas Marshall. En Hawai, las autoridades abrieron cinco centros de emergencia.
El neozelandés Graeme Ansell indicó que la aldea costera de Sau Sau Beach Fale fue barrida.
“Fue muy rápido. Toda la aldea ha sido arrasada”, le dijo Ansell a la Radio Nacional desde una colina cerca de Apia, la capital de Samoa. “No queda un edificio en pie. Todos nos subimos a las colinas, y una persona en nuestro grupo tiene una pierna fracturada. Aquí habrá mucha gente que requiera ayuda urgente”.
En Fagatogo, el agua llegó al campo de reuniones del pueblo y cubrió porciones de la carretera principal, que fue afectada por deslizamientos de rocas.
En Samoa, el sismo despertó a la población.
“Fue muy fuerte; fue largo, duró al menos dos minutos”, le dijo un residente a la radio local. “Fue el más fuerte que he sentido. Se podía ver los árboles y las casas temblando”.
Otro residente, Dean Phillips, dijo que la costa sur de la isla Upolu había sido azotada por un tsunami.
“La policía está moviendo a todo el mundo a áreas altas”, dijo.
La prensa local dijo que hubo reportes de algunos deslizamientos de tierra en la región Solosolo en Upolu, la principal isla de Samoa, y daños a plantaciones en las afueras de Apia. (AP, DPA y Télam)
Argentinos a salvo
La cónsul en Nueva Zelanda, María de los Angeles Arrieta, aseguró ayer que una familia argentina sobrevivió fenómeno y se hallaba en buen estado. La diplomática explicó que el grupo familiar, compuesto por Raúl Lencina (de Necochea), su madre y su esposa, de origen samoano, habita en la zona afectada por el sismo.