Cuatro turistas que descansaban en una popular playa del estado brasileño de San Pablo murieron y otros cuatro quedaron heridos al ser alcanzados ayer por un rayo durante una fugaz pero fuerte tormenta.

Cuatro turistas que descansaban en una popular playa del estado brasileño de San Pablo murieron y otros cuatro quedaron heridos al ser alcanzados ayer por un rayo durante una fugaz pero fuerte tormenta.
El hecho ocurrió hacia las 14.20 (hora local) en Praia Grande, ciudad ubicada en el litoral del estado de San Pablo que en temporadas vacacionales como la actual recibe a miles de turistas procedentes de la mayor ciudad brasileña.
Las víctimas se refugiaban de la lluvia en un kiosco ubicado en Praia do Canto, una de las playas más demandadas de Praia Grande, en el momento en que fueron alcanzados por la descarga eléctrica. De los heridos, conducidos al hospital Irma Dulce, en el barrio Boqueirao, dos fueron declarados en estado grave.
Las víctimas fatales, pertenecientes a una misma familia, fueron identificadas como el coronel retirado de la Policía Militar, Zenildo Tadeu Vieira; su esposa, Andrea Boaretto; la sobrina de la pareja, Katia Boaretto, embarazada de 5 meses y su esposo, Luciano D'Alessandro. Entre los heridos, hay un vendedor ambulante en estado crítico y tres turistas —una mujer y sus dos hijas— que están bajo observación.
El temporal que afectó a Praia Grande provocó la caída de varios árboles en la ciudad y dejó inundadas varias calles.
La tormenta ocurrió pocas horas después de que otra fuerte lluvia afectara a San Pablo, capital del estado del mismo nombre, y derrumbara doscientos árboles, paralizara por varias horas una de las líneas de trenes metropolitanos y provocara diferentes daños en la mayor ciudad brasileña.
Debido a que algunos árboles cayeron sobre las vías de los trenes urbanos, algunas estaciones suspendieron el servicio, lo que afectó a miles de personas.
La Alcaldía (Municipalidad) de San Pablo informó que las ráfagas de vientos llegaron a los 100 kilómetros por hora durante la madrugada. Algunos árboles cayeron encima de automóviles o contra muros de casas. Muchos de ellos se desplomaron en el principal parque de la ciudad, Ibirapuera, lo que obligó a las autoridades a cerrar el lugar hasta nuevo aviso.
"El temporal se puede repetir y la población debe buscar protección durante las lluvias", además de evitar "circular en automóvil o a pie", advirtió el ayuntamiento.
El Centro de Control Operacional Integrado de la Alcaldía indicó que prácticamente todos los barrios de la ciudad fueron afectados por las lluvias, algunas con granizo.
El récord de caída de árboles en la ciudad en un mismo día era de 153 en febrero del año pasado.
Hace una semana, en el acomodado barrio de Higienópolis, la caída de un árbol provocó la muerte de un pasajero de un taxi que pasaba por el lugar y otros dos árboles cayeron en la misma cuadra del accidente durante las lluvias de los dos días siguientes.
Con temperaturas que llegan a los 33 grados centígrados durante el día, el fuerte calor del verano austral y la humedad favorecen las condiciones para la formación de tormentas eléctricas en la noche y en las madrugadas.
De acuerdo con el gubernamental Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (Inpe) de Brasil, entre enero y noviembre de este año 84 personas murieron por rayos en el país, un número inferior al del mismo período de 2013 (88). De las víctimas, un 89 por ciento era de sexo masculino y un 56 por ciento vivía en áreas rurales.
Brasil es el país con mayor número de muertes por rayos en el mundo y uno de los países en el que más caen descargas eléctricas, con unas 50 millones por año.
Uno de los incidentes más recientes generados por este tipo de fenómeno aconteció a principios de año, cuando un rayo destrozó un dedo de la mano derecha del célebre Cristo Redentor levantado en el Pan de Azúcar. La descarga fue tan fuerte que el pararrayos instalado en la estatua quedó inutilizado.

