Un matrimonio británico cuyos dos miembros sufrían cáncer se quitó la vida en una clínica suiza especializada en suicidios asistidos, según informó la hija de la pareja.

Un matrimonio británico cuyos dos miembros sufrían cáncer se quitó la vida en una clínica suiza especializada en suicidios asistidos, según informó la hija de la pareja.
Peter y Penny Duff son los primeros británicos que se suicidan en la clínica Dignitas desde que el juez presidente inglés dio a entender que no se procesaría a quienes ayudasen a una persona con una enfermedad terminal a viajar al extranjero para suicidarse.
Duff, de 80 años, presidente ejecutivo del Concurso Internacional de Vinos y Espirituosos, y su esposa, de 70, se quitaron la vida, al parecer con ayuda ajena, el viernes de la semana pasada tras ingerir sendas sobredosis de barbitúricos.
La hija del matrimonio, Helena Conibear, citada ayer por el diario inglés The Times, elogió a sus padres y dijo que por ahora no podía tratar de lo sucedido por "problemas legales". Conibear no quiso revelar si la pareja había sido acompañada por algún familiar.
Edward Leigh, ex secretario de Estado con los conservadores, criticó de que por un lado las leyes británicas prohibieran colaborar en un suicidio y por otro el tribunal de apelaciones dictaminara que no se perseguiría judicialmente a una persona si prestaba ese tipo de ayuda en un país extranjero.