No es ninguna novedad el sufrimiento que padecemos últimamente los rosarinos a raíz de la proliferación de boliches en tantas zonas de nuestra ciudad mientras la Municipalidad no pone límite a ello. Soy vecina de la zona de la plaza Santos Dumont y puedo asegurar que fueron nulas y tiempo perdido todas las gestiones realizadas ante las autoridades municipales solicitando tan siquiera el necesario descanso nocturno. Es lamentable ver cómo estos boliches se adueñan de los espacios públicos. Sin ir más lejos, el ubicado en avenida Carrasco esquina Freyre, ahora denominado Harpers, está ocupando enteramente lo que sería la desembocadura de calle Freyre sobre la avenida. este boliche utiliza el mismo espacio para poner parlantes al aire libre, un quincho plástico, y traer bandas en vivo. Cualquiera que se acerque a esta plaza un fin de semana cerca de las 4 podrá comprobar el padecimiento de quienes vivimos alrededor. ¿Lanzará la Municipalidad alguna vez alguna campaña de "ciudad sana"? Lo único que exigimos es controles de insonorización y límites de horarios para poder descansar.




































