Estas líneas son para agradecer con todo mi corazón a todos los integrantes del Complejo Educativo Alberdi, donde concurre mi hijo Joel Barrionuevo, que padece hipoacusia bilateral profunda, provisto de un implante coclear en el año 2000 y reimplantado en 2011. Agradezco a todos ya que desde su ingreso en 5° grado al día de hoy, en 2° año de la secundaria, siempre fue contenido y apoyado, sobretodo el año pasado cuando quedó sordo nuevamente y tuvo que ser reimplantado, siendo este un momento muy duro para él y todos nosotros. Mi gratitud es para todos: para Silvia Felchlin, directora de la secundaria; los profesores que siempre se adaptaron a las necesidades de Joel; Cristina, de administración, y Lorena Gallar, que siempre me tendieron una mano enorme. A Rubén, siempre tan amable y a disposición, los preceptores, tutores, todos. Y yendo hacia atrás en el tiempo a Susana y Jorgelina, directora y vice de la primaria, a las seños y en especial a Silvana Catarinella, que siempre estuvo al lado de nuestro hijo. Y una mención especial para todos los compañeros de Joel, ya que sin ellos no podría haberse integrado tan bien y salir adelante. No puedo dejar de nombrar, por más que no pertenezca al colegio y sé que no le gusta que lo haga, a Marisa Barberis, nuestra querida Maru, maestra integradora de Joel, a la que no me va a alcanzar la vida para agradecerle todo lo que hace por él y por nosotros. Gracias a todos, gracias Maru.




































