Días atrás me pasó algo que cambió mi vida. Soy chofer de colectivo, siempre trabajando en horarios nocturnos, de madrugada. Pasé por situaciones peligrosas, pero como ésta última no. El miércoles 17/10 a las 5.20 de la mañana ingreso al barrio Toba (zona oeste). Allí hay poca iluminación y sin presencia policial. En ese lugar son muchos los pasajeros que suben diariamente. Ese día junto con el pasaje sube una persona de aproximadamente 30 años y me apunta con un revólver directamente al pecho. Le doy todo lo que tenía, sentí una impotencia muy grande y susto ni qué hablar. Si hubiera querido el ladrón, apuntándome a tan corta distancia me podría haber matado. Hoy me encuentro con problemas de salud, con presión y problemas psicológicos, por lo que no puedo trabajar por estar medicado. Las autoridades correspondientes se preocupan tanto por el colectivo y piden que se respeten los horarios, recorridos y fecuencias. Y a nosotros los laburantes ¿quién nos respeta y protege?































