Un avión de la línea área privada Pamir Airways con 38 pasajeros y cinco tripulantes a bordo cayó ayer al norte de Kabul, informó oficialmente del Ministerio del Interior afgano.
El aparato, un Antonov 24 de fabricación rusa, había “desaparecido” de los radares en Afganistán, según había anunciado previamente un gobernador provincial.
“El avión se precipitó cerca de Salang Pass”, dijo el vocero del Ministerio del Interior, Zemarai Bashary, luego de recibir una comunicación oficial de la línea aérea privada Pamir Airways.
La embajada británica informó que en la máquina siniestrada viajaban tres ciudadanos del Reino Unido.
El avión había decolado a las 8.30 locales (1.30 en Argentina) y habría debido llegar a la capital, que está a unos 100 kilómetros de Kanduz, menos de una hora después. Según las autoridades afganas, los contactos se interrumpieron 37 minutos luego del decolaje.
Según un portavoz del ministerio de Transportes, la hipótesis más verosímil es que el siniestro haya sido provocado por el mal tiempo que se registra desde hace días en la región y ahora afecta las operaciones de socorro que realizan las autoridades en cooperación juntamente con la Otán (Organización del Tratado del Atlántico Norte).
“Sobre las causas del desastre no podemos decir nada, el avión podría haber sido dañado por un rayo pero también podría haberse tratado de un error humano”, dijo el portavoz Mohammad Batash. “Además, aquí en Afganistán la posibilidad de un atentado siempre debe ser tomada en consideración”, agregó.































