Después de la muy pequeña luna de miel del presidente Macri (y es muy pequeña por la situación en que se encuentra el país desbastado económicamente, socialmente e ideológicamente, sumado a los problemas de las inundaciones y temas a resolver urgentes en cuanto a la corrupción), entiendo que es la hora de empezar a no dejarse doblegar el brazo por las corporaciones ni por los especuladores de siempre y menos con los que basados en una línea monopólica hacen lo que quieren con respecto a determinados temas en Argentina. Me parece que la inflación debe ser tratada desde mañana ya que se habla de aumentos generalizados en ciertos servicios y los trabajadores venimos soportando ya los aumentos de diciembre: carne, aceites, etcétera, todo esto producto de una economía devastada por el anterior gobierno y por los poderosos grupos oligárquicos que presionan para continuar siendo ellos los que marquen la cancha, cosa que Macri deberá enfrentar porque si no en poco tiempo más estará en la misma situación de Cristina. Es hora de que actúen, ya lo hicieron desde el diálogo, desde el respetar y dar marcha atrás en lo que se equivocaron, ya levantaron el cepo, ya retiraron retenciones, ya actuaron en cuanto a las exportaciones, pero de nuevo hay que tomar una medida urgente contra la inflación y el cuidado de los bolsillos de los trabajadores jubilados y la gente que más lo necesita. Para esto hay que actuar ya y con medidas drásticas y ejemplificadoras. Espero que desde el primer lunes de enero no dejemos que nos saqueen los bolsillos, sólo así este gobierno, que ganó por poco margen, tendrá las mismas reglas para ricos y poderosos que para trabajadores y jubilados. Me parece vital para lo corto de la luna de miel de actual gobierno.



































