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Tras dos años admiten que un policía fue asesinado y no murió en un accidente

Fue en Baradero, provincia de Buenos Aires. El comisario bonaerense Sergio Daniel Núñez fue hallado en un camino rural en 2011. La denuncia de su familia llevó a cambiar la carátula.

Lunes 12 de Agosto de 2013

La Justicia admitió que Sergio Daniel Núñez, el comisario inspector de la policía bonaerense que en 2011 fue encontrado muerto en un camino rural del partido de Baradero, fue asesinado, tal cual lo denunció su familia, y no falleció en un accidente como se investigó desde un principio.

Fuentes judiciales informaron en ese sentido que el fiscal general subrogante de San Nicolás, Jorge Leveratto, decidió en las últimas horas que la muerte del jefe policial sea investigada como un "homicidio simple".

En tanto, el fiscal de Instrucción de Baradero, Carlos Granda, a cargo de la causa hasta ahora caratulada como "averiguación de causales de muerte", fue recusado por la familia de Núñez, por lo que esta semana la Justicia de Garantías deberá definir si continúa al frente de la pesquisa.

Beneficiados. Néstor Núñez, hermano del jefe policial muerto, dijo que esperó más de dos años para que la Justicia reconociera que el caso se trataba de un "crimen" y que ahora aguardará que "no se tarde tanto en buscar a los responsables".

"Tienen que investigar a los que salieron beneficiados con la muerte de Sergio, tanto del círculo íntimo como del círculo policial", afirmó Néstor Núñez. Y agregó que en el último mes, desde que se hizo público su pedido para que se investigara el caso como un asesinato, él y su familia sufrieron amenazas e intimidaciones (ver aparte).

Sergio Daniel Núñez tenía 45 años y estaba a cargo de la Jefatura Comunal de Capilla del Señor y a punto de ser ascendido como jefe Departamental de Exaltación de la Cruz cuando la tarde del 22 de enero de 2011 iba en una bicicleta color verde por el Camino Real Bajo Alsina, en el sentido hacia Baradero. Según la investigación inicial, que antes de que recayera en el juez Granda estuvo a cargo del ayudante fiscal de Baradero, Norberto Raúl Masciarelli, a la altura de la estancia Los Alamos se rompió la horquilla de la bicicleta debido al óxido que tenía y se desprendió el manubrio del resto del rodado. Por eso Núñez cayó del vehículo y golpeó su cabeza contra el piso, en ese entonces de tierra, por lo que murió casi en el acto como consecuencia de las lesiones sufridas.

Lo mataron. Sin embargo, desde un primer momento, la familia de la víctima no creyó en esa hipótesis debido a la falta de pruebas que la comprobaran. "A mi hermano lo mataron a palazos, entre cuatro y cinco personas se bajaron de un auto y lo rodearon. Forcejeó con alguno de ellos estando parado pero lo golpearon en la cabeza varias veces", afirmó Néstor. Y agregó: "Descubrió algo muy groso y lo asesinaron personas que él conocía, piratas del asfalto en connivencia con policías".

Fuentes judiciales informaron que a la hora de decidir que la causa se investigue como un homicidio, el fiscal Leveratto, entre otros elementos, tuvo en cuenta la segunda autopsia realizada por el médico forense Manuel Armando Caro, quien no descartó la "participación de terceros" en el hecho.

En este caso no intervino el fiscal general de San Nicolás, Héctor Tanús, quien se excusó por mantener diferencias personales con el abogado de María Rosa Barrenechea, viuda de Núñez.

Respecto de la autopsia de Caro, éste describió que "las fracturas del maxilar inferior y superior fueron dos impactos diferentes y no obedecen al mismo plano". Según el perito, "no sería probable la multiplicidad de fracturas al caer en un camino de tierra consolidado pero sin superficies irregulares o con piedras salientes", por lo que eso "pudo haber sido producido por algún objeto duro de bordes romos".

"El maxilar es un hueso compacto y duro que tiene que recibir un impacto de gran violencia para poder fracturarse", puntualizó Caro al ampliar la explicación del resultado de la autopsia.

Sin signos. Ese informe contradijo la primera autopsia realizada por el médico forense José Dubini, quien había determinado que "la víctima no llegó a soltar sus manos para intentar defensa con las palmas".

"No hubo lesiones de lucha o defensivas que den idea de agresión o defensa en relación con el mecanismo y momento del hecho", detalló el perito en su momento y así dictaminó que la muerte había sido "accidental".

"¿Cómo pudo haber sido un accidente si en las manos encontraron un mechón de pelos que misteriosamente nunca fue secuestrado? ¿Se los arrancó él mismo? No creo porque, según Dubini, no soltó las manos del manubrio. Aparte tenía que venir muy rápido pero la bicicleta no voló y el cuerpo quedó en el mismo lugar", señaló el hermano de la víctima.

Además, en la segunda autopsia el forense Caro tomó por primera vez muestra de cabellos que la víctima tenía en las uñas para que sean cotejados y se determinen si le pertencían a él o si podrían ser de un agresor. Sin embargo, los resultados de dicho examen no arrojaron certezas, por lo que el abogado Jorge Lima, representante de la familia Nuñez, pidió una segunda prueba de ADN.

Intimidaciones y amenazas

Los familiares del comisario inspector Sergio Daniel Núñez denunciaron que durante el último mes sufrieron intimidaciones y amenazas.Néstor Núñez, hermano de la víctima, contó que el auto de su hijo fue atacado a pedradas y con aerosol escribieron sobre el capó leyendas agresivas. Además, en una pared de la escuela donde trabaja la esposa de Néstor, en la localidad de Alsina, apareció un grafiti que advertía: “Ojo Berta (por el nombre de la mujer)”. Fuentes policiales confirmaron que por todos esos se presentaron denuncias y que se inició una causa que quedó a cargo del fiscal de Baradero, Carlos Granda, el mismo que investiga la muerte del comisario.

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