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Tiene muerte cerebral la aspirante a policía baleada en la cabeza

Decidieron donar los órganos de Priscilla Romero, la estudiante de 28 años internada desde el domingo con un disparo en la frente. Su novio, un agente de 29 años que estaba con ella, dijo que la joven intentó suicidarse. Lo imputan de homicidio y está preso.  

Miércoles 31 de Julio de 2013

Los médicos del Hospital de Emergencias Clemente Alvarez confirmaron ayer la muerte cerebral de Priscila Elizabeth Romero, la cadete de la escuela de policía de 28 años que el domingo pasado resultó baleada en su rostro en un oscuro episodio en la casa de su novio, un empleado policial que presta servicios en la subcomisaría 22ª. El domingo alrededor de las 19.30, en una vivienda de Valparaíso 2500, en Villa Banana, Priscila recibió un balazo en el rostro calibre 9 milímetros. El disparo partió de la pistola reglamentaria de su novio, quien quedó detenido y ayer prestó declaración ante el juez de Instrucción Juan Andrés Donnola. La base del testimonio del policía explica la acción como un intento de suicidio de su novia.

Priscila estaba cursando el segundo año en el Instituto de Seguridad Pública de la Provincia (Isep), la ex escuela de cadetes ubicada en Alem al 2000. Según confiaron sus vecinos de barrio Godoy "estaba de novia desde hacía cuatro o cinco años", como comentó una mujer de su cuadra, en Bolivia al 2100. Su novio es Amilcar O., un agente de policía de 29 años, cuyo último destino fue la subcomisaría 22ª, ubicada en el Fonavi conocido como "el de Mendoza y Donado". Era la mayor de tres hermanos.

"Cuando nos enteramos nos quedamos helados. Aunque ahora que lo pienso la primera versión que tuvimos en el barrio fue que la habían querido robar y le habían dado un puntazo. Al otro día nos dijeron que tenía un disparo en la cara", explicó la mujer. En ese barrio la familia de la muchacha, en su casa de dos plantas, tiene un forraje y un peluquería. "El pibe es policía. Parecía un buen tipo, hace un tiempo hubo un robo acá en la cuadra y el loco peló el fierro y se cagó a tiros con los choros", relató un vecino. "A mí todo esta situación me dejó helada. No me la esperaba para nada. Era una pareja que se estaba por casar. La familia de ella es buena gente. Eran de ir a la iglesia (por el templo evangélico)", agregó otra vecina.

Otra idea. El panorama en Valparaíso 2500, en villa Banana, contrastaba. En las inmediaciones de la casa en donde el domingo se desató la tragedia los pocos vecinos que aceptaron el diálogo mostraron otra faceta de la relación. "Ella es una muchacha muy educada, pero ellos (por la familia del policía) no la querían", rompió una doña sobre uno de los costados del terreno del club Juan XXIII. "Había mucho mal trato. El (por el novio policía) le pegaba y cada vez que ella volvía la suegra le decía: «Para que volvés, si te va a pegar»", comentó la vecina, quien calificó al policía ahora detenido como "muy conflictivo".

El aviso al 911. Reconstruir lo que sucedió el domingo en la vivienda de Valparaíso al 2500 es la tarea en la cual está abocado el juez de Instrucción Donnola, quien encargó el sumario a la División Judicial de la policía rosarina, como ocurre cuando un empleado de la fuerza queda envuelto en un hecho violento. El domingo pasadas las 17 en un llamado al 911 un vecino alertó sobre un incidente que se estaba produciendo en la casa.

"El móvil del Comando Radioeléctrico que llegó al lugar no informó de ninguna anomalía. Se ve que pudieron controlar el problema dialogando y por eso no hubo acta preventiva, aunque quedó constancia de la requisitoria", explicó un vocero. Dos horas más tarde, Priscila Romero resultaba herida en el rostro con un plomo calibre 9 milímetros que partió del arma reglamentaria de su novio.

Pericia clave. "Más allá de lo que declare el empleado (su declaración está basada en que Romero intentó suicidarse) la autopsia será clave ya que con eso se podrá determinar la trayectoria de la bala. El arma reglamentaria del empleado es una Taurus, de origen brasileño, que tiene una empuñadura pesada. Pensando en que el policía habló de tentativa de suicidio, hay que asumir que ella tomó el arma y se disparó en el rostro. Definir la trayectoria de la bala puede ser clave para aceptar o rechazar esa versión", explicó la fuente.

Efectivos de Judiciales secuestraron el arma reglamentaria de O. para peritarla y el juez ordenó la realización de una serie de exámenes para constatar si el policía efectuó disparos con su arma. Vale destacar que el agente O. estaba en uso de licencia ordinaria.

Una vez que los padres de Priscila Romero conocieron la noticia de que su hija había sido diagnosticada con muerte cerebral decidieron donar sus órganos.

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