La investigación por el crimen de Natalia Vercessi, la joven de 27 años
embarazada de seis meses que fue asesinada de ocho puñaladas el miércoles pasado en su vivienda de
la ciudad cordobesa de San Francisco, parece haber tomado un rumbo distinto al que tuvo
inicialmente. Es que en un primer momento los pesquisas pensaron que estaban ante el trágico
desenlace de un robo. Eso fue a partir de la declaración de Alejandro Bertotti, el kinesiólogo y ex
basquetbolista de 33 años esposo de la joven y único testigo del hecho. Pero con el pasar de las
horas se sumaron a la causa dos nuevas hipótesis: la de un crimen pasional en el cual el principal
involucrado es el propio Bertotti, y la de una venganza contra este muchacho por un hecho delictivo
del cual fue testigo.
Todo ocurrió a las 19.40 del miércoles 8 de julio cuando Natalia y Alejandro
llegaron en su auto hasta la casa de Urquiza 94, en San Francisco, tras hacer unas compras en un
supermercado. A esa hora el hijo de la pareja, de 5 años, estaba en la casa de su abuela materna.
Cuando Bertotti abrió el portón del garaje, según declaró después, fue abordado por dos
delincuentes armados. Uno lo obligó a ingresar a la propiedad y el otro hizo bajar del auto a la
mujer. Una vez adentro de la casa, los maleantes empezaron a exigirles dinero y el ex
basquetbolista les habría dado lo que tenía.
La reacción.El botín no habría conformado a los ladrones y, al ver a su esposo
amenazado, Natalia habría reaccionado y empujado a uno de los ladrones. La respuesta fue letal: la
mujer recibió ocho puñaladas en el cuello, el tórax y el resto del cuerpo matándola en el acto y
provocándole la pérdida del bebé. En tanto, Bertotti fue atacado a golpes y culatazos por los
ladrones que huyeron.
Es en ese momento que surgen las dudas de los investigadores. Berotti dijo que
los ladrones estaban con pasamontañas o encapuchados, pero en las manos de su mujer quedaron
cabellos que podrían corresponder a uno de los malhechores y que ahora son analizados por la
Policía Judicial de Córdoba para detectar su ADN. Además, ayer el propio Bertotti fue sometido a
extracciones de sangre y cabellos para cotejar con las pruebas. En ese orden, fuentes de la
pesquisa aseguraron que tras la declaración de Bertotti como testigo "han surgido algunos puntos
que no se condicen con las pruebas recolectadas".
Videos y sospechas. Además, no hay ningún testigo que haya visto entrar o salir
gente extraña de la casa de la pareja. Es más, en el análisis de un video registrado por las
cámaras de seguridad de una empresa vecina a la casa de Bertotti, los investigadores detectaron que
solo ingresaron a la casa Natalia y Alejandro. Ahora los policías analizarán la filmación de
seguridad de una estación de servicios cercana para ver si aparecen nuevos datos.
"No se descarta nada", aseguró el fiscal Bernardo Alberione a la hora de hablar
de hipótesis y reconoció que se investiga el rol del esposo de la víctima. "Se está investigando.
Se lo hace desde un primer momento por una rutina en la investigación. Como al inicio de todos los
casos no se descarta ninguna de las hipótesis", puntualizó.
"No es que estemos sospechando o que digamos que el marido tuvo que ver. Sólo
que hay cosas que no cierran, por lo que hay que investigar a fondo. Y cuesta mucho hallar
testigos", confió una fuente del caso. "Siempre en estos casos llueven las informaciones en la
ciudad. Y en este caso, donde la víctima es una embarazada, deberían llover muchos datos. Pero no
está pasando eso", añadió.
La venganza. En la misma declaración de Bertotti surgieron otros datos que serán
analizados para profundizar otra hipótesis: la de la venganza. Es que hace tres meses un par de
ladrones robaron una importante suma de dinero de la casa vecina a la de los Bertotti, donde vive
un productor agropecuario. Cuando Alejandro salió a la calle se topó con los ladrones en fuga y,
uno de ellos lo habría amenazado: "No me denunciés porque no te vas a olvidar de mí en toda tu
vida", le habría dicho el maleante. Sin embargo, el ex basquetbolista fue quien llamó a la policía
para alertar sobre el hecho.
"Los acusados por ese robo están presos, pero eso no impide que hayan mandado a
cumplir la venganza a otras personas", aseguraron allegados a la investigación que agregaron que
Bertotti dijo que "la semana pasada había recibido amenazas en su teléfono celular pero que no las
había denunciado".
Defensa
Víctor Vercessi, padre de Natalia, dijo de su yerno:
“Lo vamos a defender a muerte, de cualquier forma. Es descabellado creer que él hizo esto.
Jamás dio motivo para creer que esta hipótesis fuera posible”. Y contó que el día del crimen
su hija le envió un mail a su padrino y que nada hacía preveer el final.