Siempre fui una agradecida por el servicio de Pami. Habiéndome dedicado por poco más de veinte años al cuidado de dos familiares mayores, jamás tuve problemas para la atención médica. Siempre fueron atendidas con cuidados excelentes. Tenían cuando fallecieron 97 y 109 años. En este caso me ocupa, me duele decirlo, estamos teniendo problemas. Mi hermano, Edison Tommasiello, de 76 años, tiene un derrame en la mácula del ojo izquierdo. Al dejar de ver, de repente, fue a su médica de cabecera, la que lo derivó al centro que le corresponde. Allí lo atendió inmediatamente una profesional, la que consideró el caso de urgente. Esto fue el 5 de febrero pasado. Ahí comenzaron las derivaciones que hasta este momento, no han dado resultado alguno. No puede conseguir un turno para que se le realicen los estudios correspondientes, a pesar de haber recurrido al Pami. Cada uno aduce que la responsabilidad corresponde al otro. Las clínicas donde fue enviado a sacar turno sostienen no tener cupo para realizarlos. Realmente estamos preocupados y no sabemos cómo proceder, a quién recurrir. Y sentimos temor, no sabemos qué puede haber causado este derrame, y si en verdad lo es o pueda ser otra la situación.




























