Hoy recordamos el trágico "accidente" de Salta y Oroño. Hace 13 años, allí morían Daniela Caruso y María Celeste Haiek. Escribí "accidente" entre comillas porque sostengo, y una propaganda televisiva lo afirma, que "si se puede evitar no es un accidente". Sebastián Pira pudo evitarlo, pudo disminuir la velocidad, pudo respetar el semáforo, pudo detenerse para que Daniela bajara de su auto, pudo atender a las víctimas, pero nada de eso ocurrió y esto lo convierte en un homicida. Hoy lamentamos y seguimos llorando las ausencias, las sillas vacías, la ropa que nadie usa, y las familias destruidas. Hace poco nos enteramos que la causa no prescribió, seguramente la gente debe pensar que estamos contentos, pero no es así, cada vez que rememoramos lo que nos sucedió volvemos a velar a nuestros muertos: Celeste y Daniela. Ahora se está buscando "algo" en Holanda donde fue encontrado en el 2001, sin mirar que en Argentina "no se hizo nada" para dar con el paradero del prófugo de la Justicia. ¿Esto de evadirse de la Justicia no sería una causa más que justificada para que la causa no caducara? ¿Los ejecutores de la Justicia no le dan valor a la vida, o es que sólo priorizan el dinero? El pueblo, todos nosotros debemos exigirles que apliquen las leyes como corresponde, porque somos los que les pagamos el sueldo y ellos, en vez de llenarse la boca hablando de lo que hicieron, deberían avergonzarse por lo que dejaron de hacer. ¡Qué lástima! Los valores que hoy rigen nuestra sociedad han cambiado para mal. ¿Qué les estamos dejando a nuestras generaciones futuras? Por favor reflexionemos.
































