Caer en los lugares comunes es muy sencillo. Y las victorias siempre, o casi, terminan desembocando en un destino en común que es muy simple: el elogio. Pero la segunda lectura resulta una herramienta fundamental para quitarle protagonismo al triunfo y analizar todo desde una óptica más alejada que permite observar toda la escena. Fácil es ser resultadista y no ver el trasfondo de las cosas. Sí, Rosario ganó y eso es importante. Fue un apretado e injusto 26 a 25 frente a Uruguay. Es que el partido, que se desarrolló en la cancha de Gimnasia y Esgrima en el marco de la 3ª fecha del Cross Border del Este, sembró un cúmulo de interrogantes. Por ahora no se encendió la luz de alerta roja, pero si la celeste. Los únicos factores que retrasaron esa señal de emergencia fueron la actitud del equipo rosarino y el buen juego que sólo mostró en cuentagotas. Además, la victoria hizo que el equipo siga con chances de aspirar al título del certamen, que es la antesala del Argentino, el verdadero objetivo de este equipo.




































