Lo que fue el cuarto atraco que sufrió la sucursal de la cortinería Rosario Confort, de Córdoba
esquina Rodríguez, tuvo mucho ruido pero repartió un magro botín para los ladrones. Uno de los
enormes cristales blindex que cubren una de las vidrieras se hizo añicos ayer a la madrugada y los
delincuentes tuvieron todo el tiempo del mundo para revolver cada centímetro del local y llevarse
unos 2.500 pesos en efectivo.
El asalto se produjo entre las 5 y las 6.30 de ayer. El local ocupa la
ochava noroeste de Córdoba y Rodríguez y en el amplio salón, con sus dos fachadas completamente
vidriadas, se exhiben para la venta futones, sofás, distintas variedades de cortinas, camas y hasta
almohadones puf para chicos. La firma cuenta con otro negocio en Mendoza y Alsina, en el barrio
Echesortu, que también recibió la visita de ladrones la madrugada del pasado jueves 16.
Doble intento. En el robo de ayer, los delincuentes primero intentaron destruir el blindex
que está sobre calle Rodríguez pero no tuvieron suerte. “Lo dañaron, pero no pudieron hacerlo
estallar. Deben ser chicos y al parecer intentaron romperlo a patadas”, contó ayer una de las
empleadas de la firma.
El estruendo de ese primer atentado no hizo amedrentar a los asaltantes,
quienes se desplazaron unos pocos pasos para dar la vuelta por calle Córdoba y descargar una
andanada de golpes sobre lo que sería su puerta de acceso.
Mientras dos vidrieros hacían lo necesario para dejar todo en
condiciones, la empleada aprovechó un breve parate en la atención de público. “Fue una
explosión muy fuerte, pero no sabemos con que objeto rompieron el vidrio. Una vez que estuvieron
adentro revolvieron todo”, dijo la joven. En tealidad, los maleantes lograron su objetivo
cuando sacaron de la caja 2.500 pesos en efectivo que pasó a ser su único botín ya que no se
llevaron ninguna mercadería.
Un dato que llama la atención de los dueños de la cadena de cortinerías
y que los pone por demás de nerviosos es que al igual que lo ocurrido en el local de Echesotu, el
sistema de alarmas no se activó a pesar de que el vidrio se destruyó totalmente. Es más, una vez
adentro del local los intrusos fueron hacia la caja donde se encuentra el dispositivo principal y
la arrancaron. l

































