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Robos violentos

El día miércoles 10 de septiembre de 2013, escuché por la radio a Ismael, un joven rosarino al cual asaltaron, robándole su mochila. Este sería en realidad un hecho común dentro de nuestras vidas cotidianas, salvo por la condición física de Ismael...

Martes 17 de Septiembre de 2013

El día miércoles 10 de septiembre de 2013, escuché por la radio a Ismael, un joven rosarino al cual asaltaron, robándole su mochila. Este sería en realidad un hecho común dentro de nuestras vidas cotidianas, salvo por la condición física de Ismael, que debido a un accidente está cuadriplégico. El conducía, como todos los días, su silla de ruedas eléctrica por la calle y otro joven sin miramientos tironeó de su mochila, arrojándolo a él al piso, y dejándolo tirado, golpeado y herido. Pero los dichos de Ismael fueron más allá del simple tema del robo. A pesar de todo quería llegar a los gobernantes para que logren que las empresas de transporte tengan más unidades acordes al traslado de personas con discapacidades, en un tono que, diría yo, casi suplicando su pedido y esto sólo me deja un pensamiento: ¡qué mal que estamos! Yo quiero atender el tema del ladrón y estoy seguro que todos pensamos igual: solamente drogado se puede hacer una cosa así, y si es la pura verdad, solo drogado se puede ser tan vil, tan poco hombre, tan poco humano como para realizar semejante atrocidad. Y acá volvemos al tema de las drogas. Siendo que los gobiernos provincial y municipal quieren despenalizar el consumo de marihuana, vuelvo a pronunciarme como en otras oportunidades: ¡señores gobernantes (todos), por favor, antes de seguir adelante con la despenalización, tómense el pequeño trabajo de preguntar a los que saben, como por ejemplo a las personas que atienden adictos en Remar, con qué droga comienzan los adictos que después llegan a ser irrecuperables! Les adelanto la respuesta: con marihuana señores, sí, lo mismo que ustedes quieren despenalizar y si eso no les alcanza, traten de contactar algún familiar de un adicto para consultarlo sobre qué pasa con el adicto, y también les doy la respuesta, el adicto comienza destruyendo el seno familiar y, una vez que destruyó la familia, ahí pasa a destruir la sociedad. Las consultas son simples, y sencillamente es preguntar a los que saben, antes de cometer errores groseros como los incalificables dichos del ex gobernador Ermes Binner “el que se quiera drogar que se drogue”, que fueron avalados por el ministro de Salud Miguel Angel Cappiello. Nos preguntamos: ¿por qué hay gobernantes que propician este caldo de cultivo? Pueden haber muchas respuestas, pero nosotros solo vemos las consecuencias, no vemos los porqués.

Gustavo Volpe

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