He leído con agrado anuncios que solicitan se informe el motivo por el cual no se protegió la instalación de panes de césped en bulevar Oroño, cuando se pusieron, por primera vez en años, que recuerde, para la inauguración de la exposición de las esculturas. Excelente por cierto, y que contara con la presencia de la señora intendenta, bulevar que bastante descuidado está por ser un símbolo de la ciudad, el primero y de mayor importancia histórica. A pesar de la excelente iniciativa de algún funcionario de Cultura, en resaltar fotos de las arquitecturas perdidas, el césped no existe nuevamente como hace años, siendo desagradable. De plantas, ni hablar; dije plantas, no flores, que parecería una utopía, ¿de las escamondas de los plátanos, que tanta alergia producen, para cuándo? Es indispensable el mantenimiento de las palmeras, muchas a punto de caer, como la de esquina de Zeballos, quizá por enfermedad o sequedad, se encuentran peligrosamente carcomidas. Muy bien por la instalación de bebederos, pero me pregunto cuándo tomaremos soluciones definitivas para la circulación de bicicletas y patinetas en la acera (prohibido ya está) que circulan y a excesiva velocidad, con el peligro para chicos y adultos. La circulación se hace cada vez más compleja en horas pico, siendo el motivo fundamental de la desaparición del césped los que trotan y corren en el mismo. Creo que es hora de tomar definiciones como ciudad de crecimiento y realizar cambios que serán indudablemente de gran beneficio, como por ejemplo prohibir el estacionamiento por este estrecho bulevar (vivo y tengo comercio en éste, por ende sería perjudicado en lo personal por lo que expongo), que demasiado dificulta aún las maniobras para poder estacionar, instalando los contenedores por las calles laterales (para que no se cuestione costo alguno si los hiciéramos subterráneos como existen en tantas ciudades del mundo) instalando en este lugar las tan necesarias bicisendas, logrando a la vez facilidad para ascenso y descenso (no estacionamiento) en los colegios, clínicas y sanatorios. A la vez, evitamos el embotellamiento, bocinazos y giros a la izquierda (otra barbaridad) en la circulación del ingreso al sur por Oroño, al cruzar Mendoza, por las dobles filas del ACA. Esto permitirá el estacionamiento únicamente para la “cola” del Automóvil Club. Sería excesivo proponer instalar semáforos en las intersecciones con calles que aún faltan, como San Lorenzo, Catamarca y Jujuy. Nadie toma la determinación de exigir a los centros de estudiantes de la Facultad de Ciencias Económicas que se hagan cargo de limpiar el espanto de suciedad que dejan en cada festejo de egresados. El “Retoño del Pino Histórico de San Lorenzo” que se encuentra allí ubicado está totalmente desprotegido y merece ser destacado más aún, porque recordemos que hemos perdido el original. Quizás algún día en un futuro no tan lejano este bulevar se transforme en un paseo peatonal, únicamente, como en otras ciudades del mundo, permitiendo los ingresos vehiculares sanitarios y de carga y descarga. Los comerciantes entenderemos que las ciudades que se realizaron estos cambios (Barcelona por ejemplo) no sufrieron perjuicios económicos, sino todo lo contrario. Por qué no reforzar la presencia de rondines de la GUM, los cuales reducirían los arrebatos y robos de motos y bicicletas a cualquier hora del día a escolares y adultos, robando también dentro de los colegios, a pesar de la incorporación de rondines policiales. Sabemos que el tema de la seguridad es por demás de complejo y que no alcanza lo que se dispone, pero si los ciudadanos participamos con las autoridades, con predisposición en colaborar, seguramente tendremos una ciudad mejor para vivir.
Otra visión sobre la realidad
El señor Rubén Mario Baremberg escribió una carta en la que pide que se deje en libertad a los candidatos para decidir o proponer, pero con una suerte de opinión o balance de la situación económica algo imprecisa y desalentadora. Al Indec se le hacen importantes objeciones las que, en mi opinión, se refieren a las tasas de desempleo, pobreza; pero de todas maneras sobre otros temas mantiene un grado de información quizá no objetable. Pero dichas objeciones dan lugar a que otros expongan informaciones improvisadas, algunas con propósitos simplemente electoralistas y están las vivencias de cada uno. Lo del Indec es indudable que debe merecer corrección. Pero al autor de la carta a la que me estoy refiriendo debiera leer la página de La Capital de pocos días atrás (6/11 /2015) que tiene como título “ La actividad industrial de Santa Fe creció durante el tercer trimestre”. Los datos que allí se mencionan no tienen como fuente el denostado Indec sino entidades privadas. Y paso a enumerar algunas: porotos de soja, la producción alcanzó una cifra récord, un alza del 11% interanual; molienda de aceite de soja 11% de crecimiento interanual; bovinos, 1.5% de ese mismo período. La producción de acero se incrementó un 5.4%; se puede agregar incremento de la leche y si no fuera por problemas de espacio se podrían incluir más o desagregar esas mismas informaciones por situaciones diversas que se dan. Los datos son de la Fisfe (Federación Industrial de Santa Fe), organismo privado. Un dato sobresaliente es el de la construcción, la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland (no el Indec) informa de un consumo récord, 8,4% de incremento en esa comparación interanual, lo cual resulta valioso por el empleo que genera. En el mismo diario, el 4 pasado de este mes, da cuenta de que el patentamiento de autos se incrementó el 7,9%, motos crecieron 0,6% aunque el mercado se mantiene estable. Brasil, nuestro principal socio comercial (jueves 5/11/2015), tuvo retroceso de 7% en su producción industrial, lo que tiene su incidencia en el comportamiento de nuestra industria. Pero además, bajaron 515.000 empleos formales. No vivimos en el paraíso, pero los datos indican que una política contracíclica, en un mundo en crisis, lo que permite alcanzar un nivel que sostiene el empleo y favorece el mercado interno. Pero para no abrumar quiero cerrar con esta información: en 2003 había en el Gran Rosario 300.000 personas con empleo. Hoy estamos superando los 630.000.
Jaskel Shapiro
No todo está perdido
Quiero agradecer al oficial Sergio Molina, quien trabaja en la comisaría 10ª, de calle Darragueira 1156 de Rosario, quien tuvo el gesto de devolver un celular de alta gama. Él y su señora se ocuparon de buscar al dueño verdadero, pudo habérselo quedado pero no, decidieron buscar por los contactos a la dueña. Por eso pienso que no todo está perdido, queda gente que se guía en la vida por la honestidad y buenos principios. Nuevamente mi profundo agradecimiento al señor Molina, nos da un ejemplo a seguir.
Stella Maris González
DNI 11.672.706
¿Es creíble nuestro fútbol?
Cuando era adolescente escuchaba los partidos por radio, ya que no contábamos con los medios de comunicación actuales, creía todo lo que decían el relator y el comentarista, o sea como dice el dicho “ojos que no ven, corazón que no siente”. Pero en el siglo XXI estamos sobrecargados de información que nos hace creer que podemos ser jueces, por supuesto sin poder de decisión, pero con la certeza de saber cuándo estamos siendo engañados y tomados como neófitos de lo que estamos observando. En el reciente partido de la final de la Copa Argentina, el juez y su ayudante de linea, tomaron a los 50.000 asistentes y a los miles de televidentes como si fueran zombis. No hace falta enumerar los “horrores” de este dúo macabro, ya los conoce y los ha visto el mundo, pero de lo que hay que preocuparse es del futuro de nuestro fútbol. Como espectador ya mis dudas se acrecientan cada vez más, si lo que estoy viendo es real o tergiversado, si el resultado final es el que debiera ser, y si los protagonistas, los 22 más los secundarios, no son parte integrante de los intereses macabros de los dirigentes y del poder económico. Están matando al fútbol como espectáculo masivo, ganó Boca, podría haber ganado Central, pero para el espectador independiente el resultado es aleatorio, lo que quiere ver es fútbol, pero en serio y sin trampas, lo que no van a poder es matar la esencia del fútbol, porque mientras haya un potrero habrá fútbol.
Manuel Castilla
Los derechos de los animales
Me encuentro en una situación de deseperación y angustia de tener que ver tantos caballos en mal estado tirando de un carro cuyo peso los supera en quizás varias toneladas, y como si eso fuera poco son maltratados y lastimados. Un caballo sin herraduras caminando por pavimento es como un humano caminando descalzo sobre vidrio. Entendemos que quizás esta es la única forma de muchas personas de poder trabajar ya que se encuentran en un estado de pobreza, democráticamente es injusto que un pobre animal inocente tenga que pagar por esta circunstancia. Sabemos que la solución no es arrebatárselos así como si nada, existen otras formas. Una de las soluciones con ayuda de la Municipalidad sería ofreciendo bolsones de comida o cambiando sus caballos por transportes alternativos (con moto o bicicleta). Yo no soy proteccionista ni tengo una fundación, soy simplemente una persona que mira todo desde afuera sin poder hacer nada. Le pido por favor a la Municipalidad y a las autoridades que hagan este cambio posible. Se ganarían el respeto de muchas personas y el corazón de esos animales. No nos quedemos callados. Hablemos por esos animales que no saben hablar. Ellos también tienen derechos.
Clara Funes
DNI 39.951.571
Las famosas bicisendas
La intendenta de Rosario, en vez de preocuparse en arreglar la multitud de baches y en retirar la mugre que está por todas partes, se encuentra empeñada en crear bicisendas a diestra y siniestra a como dé lugar, complicando nuestro ya caótico tránsito y el estacionamiento. No estamos contra la seguridad de los ciclistas, pero a las bicisendas hay que diseñarlas con un mejor criterio, y no para cumplir en término y como sea, con las promesas hechas a un banco internacional a cambio de un préstamo. Tampoco se ocupa en implementar de una buena vez el Camino de Sirga, de manera de liberar la costa agilizando de esa forma la circulación del tránsito, dejando abierta la ventana al Paraná y sus islas, favoreciendo de paso al turismo. Rosario está cada vez más comprimida y los autos se ven obligados a circular más tiempo, aumentando la contaminación. En el colmo del “operativo bicisendas”, el Ejecutivo municipal no ha tenido mejor idea que proponer la prohibición de estacionar en el bulevar Oroño, lo que ha generado una gran indignación de automovilistas y comerciantes, directos perjudicados por esa intención. Como se sabe, Oroño es una zona de establecimientos médicos, donde profesionales y pacientes necesitan poder estacionar, pero pareciera que autos particulares, taxis y colectivos fueran los enemigos del gobierno y del Concejo. En el objetivo de instalar bicisendas como sea, se pone el mismo entusiasmo con que se permite la construcción de los edificios de alta gama que terminan siendo un murallón para los vientos que deberían barrer la polución. No en vano Rosario es uno de los lugares más contaminados del país. Claro que esos edificios aportan jugosos ingresos a las arcas municipales. Nuestra ONG Equística tiene un proyecto para ordenar el tránsito y encarar con sentido urbanístico el tema de las bicisendas.
Víctor H. Schmid