Uno espera que los candidatos a presidente de la República, expresen sus ideas, sus planes de gobierno, su educación y cultura. Es lo menos que se pide de un futuro gobernante, número uno de la Nación. El ministro Florencio Randazzo, candidato a presidente de la Nación, en una reunión en Carta Abierta, con intelectuales del gobierno, la pifió con el tema del manco, que provocó muchas risas. El señor Randazzo se disculpó con el gobernador Scioli, y se terminó el tema. En un reportaje, realizado en la televisión, la señora del gobernador llegó a las lágrimas cuando se enteró, expresó su pesar por reírse de la desgracia ajena. La señora Rabollini estuvo en el programa de Tinelli, y el ministro Randazzo manifestó que la señora no había llorado cuando le tocaban la cola en ese programa. Pido disculpas, pero creo que los señores se deben comportar de acuerdo al cargo que aspiran a ocupar. No se puede admitir que personas educadas, con títulos universitarios, se promocionen criticando mal a sus rivales. La falta de respeto a una dama no es admisible para ningún ciudadano que se precie de educado. Es un mal ejemplo, y se descalifica ante nuestro pueblo. Bastante tenemos con los maridos o ex que golpean a las mujeres y las matan, llevamos la cuenta, 277 asesinadas en el año 2014. Este tema de los golpeadores y de las mujeres vivas o muertas por la barbarie merece un capítulo aparte. Como soy mayor que todos los candidatos, les pido, humildemente, que demuestren don de gentes, que sean responsables, que los ciudadanos necesitan el ejemplo de futuros funcionarios, que sean respetados por lo que son y no por el cargo que detenten. Cuando leo la declaración de la máxima autoridad, que reclama al oficialismo y a la oposición "qué dirección va a tener la patria a partir del jueves 10 de diciembre, y que se dejen de hablar pavadas y hacer pantomimas". "Los necesito elaborando ideas a todos, propios y extraños…". La descalificación que hace el pueblo de los futuros candidatos, tiene que ver con acciones y actitudes de los que se presentan. Cuando son elegidos, toman el mando y tratan a sus votantes como si fueran personal subalterno. Cuando un funcionario no demuestra humildad, es soberbio, sin don de gentes, mal educado, demuestra que el cargo le queda grande y disimula haciéndose el malo. Esta nación tiene todos los recursos para ser primera potencia mundial, pero necesita ciudadanos educados, sanos, bien alimentados desde que nacen. La ayuda monetaria al necesitado debe ser controlada y guiada por el gobierno, con personal idóneo, no con punteros. Se debe controlar que la mujer no sea golpeada, que los jueces, todos los jueces, sean idóneos en su función. Que los cargos sean ocupados por concurso, no por acomodo, o por ser familiar del funcionario. Para salvar a la niñez debemos tener guarderías, doble escolaridad, como tiene la escuela de Bouquet que quisieron cerrar en 2011, cerraron la inscripción primaria y en 2012 cerraron la secundaria. Gracias a La Capital nos enteramos de esta anormalidad. Parece que las autoridades hoy se preocupan.



































