He leído en esta sección un interesante comentario sobre las predicciones mayas del lector Roberto Sánchez, publicada el 21 de diciembre de 2012, bajo el título “El único fin es el de fin de año”. Y concuerdo con él cuando dice que los mayas jamás predijeron el fin del mundo físico, sino que se cumpliría el fin de un ciclo de año cósmico, para dar comienzo a otro que ya estamos viviendo con sólo mirar en nuestro derredor donde las vibraciones sobre nuestro planeta nos harán vivir en otra dimensión, los niños índigos ya vienen preparados para su aceptación, y también personas mayores que cumplan con los postulados del universo, paz, amor, solidaridad, ayudar a quien lo necesite, sin mirar quién es, porque solo será un coetáneo del espacio, un hermano universal. Debemos tener bien presente que nada sucede por casualidad, sino por causalidad. El planeta vive esta instancia por la obra depredadora del hombre, destructor, devastador, sobre la naturaleza, no importando el resultado. Nosotros somos responsables de que esto ocurra.































