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Policía procesado por matar a un joven en Villa Constitución

El hecho ocurrió el 1º de septiembre, cuando el sargento Víctor Giometti asesinó de un tiro a David Vivas en un caso de gatillo fácil.

Sábado 14 de Septiembre de 2013

Doce días después de que David Eduardo "Poro" Vivas fuera asesinado con un balazo policial en un oscuro episodio ocurrido en las calles de Villa Constitución, el juez de Instrucción de esa ciudad, Rubén Bissio, resolvió procesar al sargento de la policía santafesina Víctor Hugo Giometti, quien es el único detenido e imputado por el homicidio.

En la resolución, notificada ayer a las partes, el sargento del Comando Radioeléctrico de la Unidad Regional VI fue imputado por "homicidio doblemente calificado, por el uso de arma de fuego y por abuso de su función de policía". La defensa del vigilante, en manos de la abogada Mabel Bevacqua, dispone de cinco días hábiles para plantear una apelación al dictamen. Pero de quedar firme la medida, la causa derivaría en un juicio oral y público.

Vivas era desde hace seis años empleado metalúrgico de una empresa vinculada a Acíndar, tenía 25 años y era padre de tres hijos. Fue asesinado con una bala calibre 9 milímetros al amanecer del domingo 1º de septiembre en la esquina de San Martín y Entre Ríos, en el centro de Villa Constitución. Inicialmente la policía villense alegó que hubo un forcejeo entre la víctima y el sargento Giometti, quien iba vestido de civil, cuando el vigilante intentó identificarlo luego de que la víctima realizara una supuesta mala maniobra con su viejo Ford Taunus amarillo a gran velocidad. Los familiares de Vivas, en tanto, siempre sostuvieron la hipótesis del gatillo fácil.

De mañana. El domingo 1º de septiembre David Eduardo Emanuel Vivas, conocido por sus amigos y familiares como "Poro", circulaba por el centro de Villa Constitución con su viejo Ford Taunus amarillo, dominio UEK264. Poco había pasado de las 7.15 cuando el auto, que viajaba por calle Entre Ríos, dobló a la izquierda por avenida San Martín. Sus familiares dijeron que iba a cargar nafta para luego ir a trabajar.

En paralelo, el sargento Víctor Giometti iba vestido de civil, tras prestar un servicio adicional, en el móvil 4492 del Comando Radioeléctrico de la Unidad Regional VI. Lo acompañaba el agente Angel Daniel Gímenez. Circulaban por San Martín hacia el norte, con destino a la Jefatura donde el sargento iba a tomar su turno de trabajo.

La versión oficial indicó que al doblar hacia calle Entre Ríos vieron que el Ford de Vivas había impactado contra un Fiat Punto, patente HAM151 color rojo que estaba estacionado sobre la ochava noroeste. Esa maniobra captó la atención de los policías que, según se indicó, se acercaron para identificar al conductor.

Según el dictamen firmado por el juez Bissio, el sargento Giometti se acercó al auto con su arma reglamentaria en las manos, lista para disparar, y abrió la puerta del conductor en el mismo momento en que Vivas daba marcha atrás. Esa maniobra motivó que Giometti fuera arrastrado unos metros, ya que nunca se soltó del auto, hasta la ochava sudeste. Entonces el policía logró sacar parcialmente el cuerpo de Vivas, al que tenía agarrado por el cuello, y le efectuó un disparo en la cabeza. Eran las 7.18 del domingo 1º de septiembre. El plomo policial impactó en la región auricular derecha de Vivas, sin orificio de salida, y "Poro" murió arriba de su auto.

Las pruebas. Giometti fue detenido y puesto en disponibilidad preventiva por sus superiores. Su arma reglamentaria, una FM Hi Power M95 Classic, calibre 9 milímetros, le fue secuestrada y enviada a pericias. El vigilante dio su versión de los hechos en sede policial y así nació la hipótesis de que Vivas murió en medio de un forcejeo. En Tribunales, en tanto, Giometti se abstuvo de declarar.

Entre las pruebas acumuladas por el juez Bissio están las grabaciones de las cámaras del monitoreo urbano ubicadas en Irigoyen y San Martín, y Acevedo y San Martín, a 100 y 200 metros de la escena del crimen; los resultados de la autopsia y de los peritajes balísticos sobre el proyectil extraído del cráneo de la víctima, además de la pistola reglamentaria de Giometti.

De ese análisis surgen tres ejes. Las cámaras de monitoreo captaron parcialmente el incidente y sirvieron para que el juez ubicara en la escena a víctima, victimario y el móvil policial. La autposia y el peritaje balístico determinaron que el proyectil que mató a Vivas partió del arma reglamentaria del policía. Y que el disparo fue realizado a una distancia mayor a 50 centímetros "que desmerece la coartada del forcejeo como causante de un involuntario disparo", indicó el dictamen.

"El dolo —directo o eventual— requerido por la figura del «homicidio doblemente calificado» se infiere de las probadas circunstancias (disparo de un arma de fuego, desde corta distancia, contra la cabeza de una persona que se pretendía detener por una inobservancia a las reglas del tránsito vehicular en la ciudad y que no obedeció la orden policial) de la realización del disparo de arma de fuego reglamentaria. Pues en ese contexto situacional no puede concebirse que Giometti haya actuado con un fin distinto del de matar ni, mucho menos, que no haya reconocido como posible la realización del óbito sin que esa conclusión fuera tomada como referencia para la renuncia de su proyecto de acción (con lo que el dolo eventual se infiere a fortiori del disparo tal como fue efectuado)", explicó Bossio en el dictamen.-

Si la calificación impuesta queda firme, Giometti deberá enfrentar en un juicio oral y público, y tal cual lo prevé el nuevo Código Penal de la provincia deberá celebrarse en los tribunales de Pellegrini y Balcarce, con un estimativo de pena de prisión perpetua. Ante la posibilidad de esta condena, Bissio transformó el estado de detención del policía en prisión preventiva.

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