El Ministerio Público de la Acusación (MPA) pedirá 25 años de prisión para un hombre acusado de haber abusado sexualmente de su hija y de la hija de su pareja en la ciudad de Gálvez, en el departamento San Jerónimo. Al imputado, de 52 años, se le atribuyen delitos cometidos entre 2005 y 2021, padecidos por las víctimas cuando eran menores de edad.
El requerimiento fiscal fue informado por la Fiscalía de Coronda en la audiencia preliminar al juicio oral que se realizó ante el juez Leandro Lazzarini en los tribunales de la ciudad de Santa Fe.
La Fiscalía señaló que “el acusado vulneró la integridad sexual de las víctimas en reiteradas oportunidades desde la época en la que ellas iban a la escuela primaria”. En tal sentido, se aclaró que “la hija de la pareja del atacante sufrió los abusos entre 2005 y 2012, mientras que los padecimientos de la hija del acusado fueron entre 2012 y 2021”.
“Los ilícitos tuvieron lugar en tres casas donde que convivió el grupo familiar”, señalaron desde la fiscalía, para agregar: “Para abusar de las niñas, el imputado aprovechó muchos momentos en los que su pareja —madre de las dos niñas— estaba durmiendo o no se encontraba en la vivienda”.
Aberrante
Asimismo, el MPA remarcó que “además de abusar de su hija y de la hija de su pareja, el acusado las inició en prácticas sexuales perversas y prematuras”, y añadió que “en ocasiones, involucró a un perro para concretar su accionar delictivo”. También se expuso que “las obligó a ver videos pornográficos que contenían imágenes de personas y animales”.
Por otro lado se destacó que “el acusado amenazó a las víctimas durante años para que no contaran nada. Les decía que si alguien se enteraba, él iba a matar a su pareja y madre de las niñas”.
La Fiscalía afirmó que “los ilícitos se enmarcaron en un contexto de violencia de género”, y explicó que “el investigado imponía su superioridad física sobre las víctimas”. Según se puntualizó, “mediante comportamientos humillantes y degradantes, el acusado menoscabó el normal desarrollo sexual tanto de su hija como de la hija de su pareja”.
Por los hechos cometidos en contra de las dos víctimas, al acusado se le atribuyó la autoría de abuso sexual con acceso carnal y abuso sexual gravemente ultrajante, ambos delitos agravados (por la guarda y la convivencia), amenazas coactivas y promoción de la corrupción de menores. Todos los ilícitos se enmarcaron en un contexto de violencia de género.