Un hombre de la ciudad de Belmar (New Jersey, EEUU) se reunió con su anillo de bodas luego de que se le saliera del dedo y cayese al fondo del mar mientras pescaba.

Un hombre de la ciudad de Belmar (New Jersey, EEUU) se reunió con su anillo de bodas luego de que se le saliera del dedo y cayese al fondo del mar mientras pescaba.
La sortija de Jay Bradford cayó en las aguas de Long Branch mientras levantaba el ancla durante un frustrante día de pesca a inicios de este mes, según un reporte del Asbury Park Press.
"Me envió un mensaje y me dijo que tenía un mal día. Le dije «no te preocupes, pescarás algo»", comentó su esposa, Meagan Bradford, de 29 años. "Me respondió «no se trata de la pesca, perdí mi anillo en el agua». Casi vomito".
El flamante esposo (se casaron hace seis meses) dijo que vio cuando el anillo se hundía "como una pluma que cae en el aire".
Bradford, de 27 años, y el capitán de la embarcación, Nick Barsa, volvieron al mismo lugar cuatro días después acompañados del buzo Mark Thompson.
Bradford, de Point Pleasant, y Barsa han sido amigos desde hace mucho tiempo. Cuando el primero no está trabajando en remolcadores en distintas tareas, ayuda al dueño del pesquero en sus salidas. En esas oportunidades, corta el cebo para atraer a los peces, filetea los pescados, desenrieda las líneas de pesca y suelta y levanta el ancla. Para tratar de encontrar la anillo, Barsa guió el bote utilizando las coordenadas del GPS a la ubicación exacta donde se había perdido la sortija, pese a lidiar con vientos de 56 kilómetros por hora y un fuerte oleaje del sureste.
"La gente pensaba que estaba loco por regresar a buscarlo", comentó Barsa. "Las posibilidades estaban en contra. El océano es enorme". Pero él conoce al dedillo la zona y es capaz de posicionar su barco en un punto exacto, con menos error "del tamaño de una moneda de diez centavos".
Thompson, quien dijo que ha encontrado teléfonos celulares y relojes en el mar, se sumergió y buscó en el lecho rocoso, en medio de miles de mejillones. Dijo que encontró la sortija encima de una piedra en menos de 10 minutos.
"Cuando lo encontraron no lo podía creer, estaba sorprendida'', dijo Meagan Bradford. "Le puse a Nick de apodo «capitán San Nicolás» por la época del año y porque lo hicieron ellos dos fue un milagro de Navidad al poder recuperar el anillo".
Jay Bradford señaló que posiblemente utilice un anillo barato o de plástico la próxima vez que salga a pescar.
El buzo dijo que había lanzado arandelas al agua para seguir una trayectoria que lo acercara al anillo. "La visibilidad era de menos de un metro, pero busqué, recuperé las arandelas y entonces vi el anillo sobre una roca", recordó




