La consolidación de la democracia es el gran compromiso de nuestro tiempo. Requiere de las libertades civiles y políticas, del pluralismo y respeto por las ideas de cada uno, de la integración cultura y de la participación ciudadana. La democracia requiere, asimismo, de cooperación política y técnica en la elaboración y ejecución de programas concretos para el desarrollo y la voluntad de ampliar el consenso y la consulta en el proceso de decisión cuando la propuesta se basa en valores y objetivos claros, por encima de cualquier interés partidario y está orientada al bien común. La reelección, la octava consecutiva, de Miguel Zamarini como presidente del Concejo Municipal de Rosario, la votación unánime de Norma López para ocupar la vicepresidencia primera por tercera vez y la vicepresidencia segunda, cargo en el que repetirá por segundo período consecutivo Laura Weskamp es una demostración del momento histórico favorable que vive el cuerpo legislativo de la ciudad en cuanto a la representatividad y legitimidad democráticas y la capacidad de gestión y transparencia de sus autoridades, avaladas por los partidos políticos representados y las instituciones y movimientos populares. Es así, cómo el trabajo conjunto del Concejo Municipal encuentra hoy un campo especialmente propicio para contribuir a desarrollar la cultura política democrática que todos anhelamos, lejos de la soberbia y de los intereses espurios y mezquinos, desde una perspectiva de descentralización, cooperación y apoyo al desarrollo y crecimiento local y de la Argentina en todos sus aspectos.































