Por orden del procurador de la Corte Suprema santafesina, Agustín Bassó, el fiscal de Cámaras
Fernando Palmolelli presentó un pedido de pronto despacho para que los cinco conjueces del sur
provincial que analizan la causa que se sigue a Carlos Fraticelli y a Graciela Dieser por la muerte
de su hija adolescente se expidan rápidamente.
El reclamo llega a tres años de que la Corte Suprema de Justicia de la
Nación ordenara la revisión de la sentencia a prisión perpetua dictada contra el matrimonio y
denunciara que por la forma en que en la provincia se definen los trámites penales, pudo haber
prejuzgamiento en el caso.
Desde el 20 de mayo de 2000, cuando Natalia Fraticelli apareció muerta
en su habitación de la casa familiar del ex juez penal de Rufino y su esposa, la causa recorrió
todos los vericuetos judiciales que las leyes provinciales permitían. Incluso, ese mismo año
Fraticelli y Dieser fueron detenidos y dos años más tarde condenados a prisión perpetua como
coautores de homicidio doblemente calificado por vínculo y alevosía.
Recién en 2006 el expediente llegó a la Corte Suprema de la Nación que
exigió revisar el fallo y cuestionó severamente al sistema penal santafesino.
Eso fue posible ante el planteo que hizo el por entonces defensor de Dieser y actual ministro
de Justicia de la provincia, Héctor Superti, quien denunció una deficiencia estructural en el
sistema que imponía a los magistrados un doble conocimiento de la cuestión que evaluaban: éstos
eran a la vez instructores del proceso y luego los mismos que, al revisarlo, definían si lo actuado
había estado bien o mal hecho.
Tras la decisión de la Corte, los padres de Natalia recuperaron la
libertad condicional y, no sin complicaciones, se conformó un tribunal de cinco conjueces para que
lleven adelante la tarea encomendada por el máximo organismo judicial argentino.































