El juez federal de Zárate-Campana, Federico Faggionatto Márquez, sigue
acumulando acusaciones por su accionar en la causa que lo catapultó a la fama mediática: la
investigación por la ruta de la efedrina en el país. Hoy será denunciado por dos presuntos delitos
relacionados a ese expediente: el abandono de persona en relación a la muerte del detenido Luis
Tarzia, acusado de ser el nexo argentino de los narcotraficantes mexicanos que operaban en un
laboratorio de anfetaminas en Ingenieron Maschwitz; y el robo de 93 mil dólares, alhajas y otras
pertenencias de los presuntos narcos mexicanos apresados en ese operativo.
La primera de las denuncias será presentada por el abogado
defensor de Tarzia, Francisco Chiarelli, quien cree que el fallecimiento en prisión de su cliente
"era totalmente evitable". Tarzia había sido detenido el 18 de julio de 2008 en la casa quinta de
Ingeniero Maschwitz donde una banda de narcos mexicanos elaboraba drogas sintéticas a base de
efedrina para su exportación de México. Desde entonces estuvo detenido 169 días en el penal de
Marcos Paz y a lo largo de ese tiempo su salud se fue deteriorando.
Enfermo. Según informes periodísticos conocidos ayer en medios porteños, Tarzia,
de 62 años, sufría de diabetes y arrastraba problemas renales, respiratorios y de presión por lo
cual tomaba varios remedios por día. En la cárcel, dijo su abogado, no lo atendían bien y eso llevó
al empeoramiento de su salud. "No me recetan ni una aspirina", habría sostenido el ahora fallecido
a su representante. Por eso le costaba cada vez más caminar y le salieron ulceras y edemas en las
piernas .
Ante ese cuadro, el 3 de noviembre Tarzia reclamó atención
médica extramuros y el juez Faggionatto Márquez lo autorizó algunos días después. Lo llevaron a un
hospital de General Rodríguez donde lo atendieron varias horas después de llegar. Después, el 30 de
diciembre, fue trasladado al hospital de Marcos Paz donde le detectaron un edema pulmonar y un día
más tarde fue trasladado a una clínica privada donde murió a las 3 de la mañana del 1 de enero.
Según el abogado Chiarelli, el juez de Campana "hostigó
permanentemente a Tarzia para que se quebrara y se acogiera a la figura del arrepentido para
servirle en bandeja a Jesús Martínez Espinoza", el ciudadano mexicano acusado de ser el líder de la
banda de narcos que operaba en Maschwitz.
En ese mismo sentido se expresó ante un diario porteño
Walter Bonavera, padrino de la hija menor de Tarzia. Dijo que cuando el último fin de semana de
2008 fue a verlo a la cárcel el detenido sostuvo: "No me están haciendo nada" y que por entonces
"ya tenía fiebre y los riñones a la miseria". Ante semejante cuadro, el hombre piensa que "lo
apretaban para que confiese a través de la cuestión médica".
"Siempre me ocupé". Sin embargo, Faggionatto Márquez dijo que siempre se preoupó
por la salud del detenido. " Tarzia no murio por las condiciones de su detención sino que sus
problemas eran previos. Muere por una cardiopatía hipertrófica, problemas en los riñones y un edema
pulmonar".
Asimismo, el magistrado contó que el 20 de diciembre
dispuso el traslado de Tarzia al hospital de Marcos Paz después de que desde el centro asistencial
de la cárcel le advirtieran que allí no había condiciones para tratarlo y se podía morir. "Pero el
se negaba a ir por propia voluntad y si era porque pretendía médicos especialistas anunca lo
manifestó".
Tras ello, dijo Faggionatto, "se lo internó el 23 porque el
Servicio Penitenciario no tenía posibilidades antes de salir a custodiarlo y cuando los médicos del
hospital de Marcos Paz nos dijeron que allí no iba a sobrevivir ahí le pedimos a los médicos y a
los abogados que organizaran el traslado a otro lugar. Fue así que llegó a la clínica donde
falleció".
Presunto robo. Por su parte, los mexicanos detenidos en la quinta de Maschwitz en
julio pasado sostuvieron que durante el allanamiento al predio en el que se fabricaban drogas
sintéticas, llevado a cabo por efectivos de la Departamental Tráfico de Drogas de Zárate-Campana y
el Grupo Halcón de la policía bonaerense, se robaron 93 mil dólares, alhajas, relojes, indumentaria
y otras pertenencias.
En realidad, las 10 denuncias por sustracción de bienes se
presentaron el 23 de diciembre en la fiscalía número 5 de Campana y llevan las firmas del fallecido
Luis Tarzia, Jesús Martínez Espinoza, Rubén Rodríguez Cano, Eduardo Daniel Rocha Mendoza, Jorge
Alejandro Gerónimo Lira, MIguel Angel Sierra Chávez, Salvador Barrera Valdez, Rodrigo Lozano
Rodríguez, Luis Aurelio Rocha Mendoza y José LUis Alejandro Velasco Colón, todos mexicanos
detenidos en el marco de la causa por la ruta de la efedrina.
En la presentación, dada a conocer ayer por el diario
Crítica de la Argentina, los denunciantes enumeran cada una de las pertenencias robadas. "Ninguno
de esos elementos aparece en el acta de allanamiento ni en la casa ni les fueron entregados a los
propietarios, por lo cual resulta sumamente probable que hayan sido sustraídos por algún
funcionario judicial o efectivo de las fuerzas de seguridad", dice la denuncia.
En respuesta a esta acusación, Faggionatto Márquez dijo que
"estas denuncias son falsas y solo sirver para hacerles el caldo gordo a los grupos narcos que se
verían favorecidos por mi apartamiento de la causa" y manifestó que se ha orquestado una "campaña
sucia" en su contra.