Hace años cuento con el seguro de Santander Río para mi hogar. La verdad, lo uso poco y nada. A la hora de hacer un reclamo por la rotura del minicomponente Sony, modelo HCD-GN700, me contestan que por falta del repuesto y obsoleto me van a reponer un “equipo igual o de similares características”, esto según las llamadas grabadas con las operadoras de turno. Cuando reclamo por la reposición del equipo me informan que pase por Garbarino en Rosario a retirar una orden de compra por 1.827 pesos. Entro a la página de Garbarino para ver cuál era el equipo que me reconocía el seguro, y es a simple vista muy distinto al mío. Hago una consulta vía email a Garbarino y me responden: “te paso los modelos que estarían reemplazando a este equipo, son Sony SIST/AUDIO MHC-GPX55, 6.449 pesos; SIST/AUDIO HCD-GPX88 a 136 pesos “. Digamos que uno tiene seguro y esta todo ok mientras no lo necesita, cuando lo necesitás te quieren acomodar los números . En este país tenés un siniestro y después tenés que renegar con quien pensás que te está cuidando. Esperemos algún día poder dormir tranquilos, y quien pueda estar pagando un seguro cobre lo que corresponda, como yo pago lo que me corresponde, quiero que me devuelvan el equipo que corresponde. Gracias Santander Río Seguros.



































