Que me disculpe el señor Arturo Avellaneda, autor del libro Habitatum (Apuntes para una Nueva Cultura Ambiental Sudamericana). Yo vivo en el campo, provincia de Entre Ríos, y padezco los agroquímicos. En un comentario, "Niños banderilleros", desvirtúa la lucha de los que queremos otro sistema productivo para el campo. Hace años que los mosquitos y aviones trabajan con mapeadores satelitales. Hay que informar que el problema es la siembra directa, sea cual sea el cultivo, y hay que opinar con conocimiento y no hacerles el juego a los medios y las grandes empresas. Ser puntuales y focalizar el verdadero problema. Miembros del Conicet dieron un diagnóstico de la problemática y estoy esperando propuestas reales, no opiniones de investigadores de escritorio. Los ingenieros agrónomos ignoran lamentablemente la cuestión, ellos son cómplices y la base académica de las universidades que los forman. Desde ya que la Ley 125 frenaría a la soja, pero el maíz y a todos los cultivos se le aplican agroquímicos también. Hay que cambiar el sistema productivo o encontrar agroquímicos no contaminantes. Difundir noticias sin fundamentos es confundir más para dejar todo como está.



































