La inseguridad es moneda corriente en las grandes urbes de nuestro país, una realidad ineludible y muy compleja a la vez, por diversas causas, y a cuya respuesta se la posterga por falta de decisión política de las autoridades competentes en cada área de los tres poderes del Estado, nacional y provincial. ¿Por qué se ha ignorado desde el Estado la existencia del narcotráfico, cuando desde hace 30 años se manifestaba claramente en Rosario? En aquellos tiempos, por 1984, se hablaba de un país de tránsito y se ocultaba el consumo de drogas. Bastaba con pasear por sitios como por ejemplo Plaza Pringles, centro de la ciudad, y ver cómo jóvenes de diferentes estratos sociales fumaban marihuana, el clásico porro. ¿Los funcionarios argentinos que viajaban por el mundo y que tenían la oportunidad de percibir la realidad de países desarrollados, no tomaron nota de las consecuencias que las drogas generaban en sociedades a las cuales afectó por varias generaciones de jóvenes, que buscaban evadir para paliar frustraciones individuales y sociales, que irremediablemente desencadenaron en delincuencia y violencia? ¿Por qué hemos llegado a estos tiempos, donde en Rosario, Capital Federal, Gran Buenos Aires y otros conglomerados urbanos el riesgo de muerte aumenta exponencialmente, acechando diariamente la vida de la mayoría de los ciudadanos que deseamos vivir en un marco de seguridad, que tendría que ser garantizado por las autoridades como un derecho humano prioritario? En los discursos de varios funcionarios de jerarquía se ha remarcado el no estigmatizar, sin manifestar y puntualizar medidas concretas con la finalidad de combatir la inseguridad y el narcotráfico. ¿Es la forma elegante y política que han encontrado para no asumir una realidad que, por ningunearla, se torna más comprometida e inevitablemente nos lleva a un enfrentamiento social? ¿Se tiene la suficiente conciencia, autocrítica, autoridad moral y coherencia intelectual para instrumentar programas en materia de seguridad que nos conduzcan a una normalidad en lo referente a convivencia social? Es indispensable que tengamos muy en cuenta al momento de votar en las elecciones primarias y generales del próximo año la agenda de los candidatos. Observar si verdaderamente proponen programas integrales, con la finalidad de terminar con este flagelo; si realmente hay un serio compromiso de asumir una problemática que nos afecta a todos los que cumplimos diariamente con nuestras obligaciones y consecuentemente hacer valer nuestro derecho a una seguridad tangible en los planes y medidas que se instrumenten en un futuro cercano. Aunque en un principio las responsabilidades y costos sean muy altos, debido a situaciones muy duras en sí mismas, deben existir definiciones y actitudes muy claras, que no dejen margen a resignaciones, ambigüedades, relativismos y pretextos políticos. Para transformar la realidad hay que asumirla.
Alberto Arias
DNI 18.490.920
Gracias a todo el Rosendo García
Me llamo Pilar, tengo 69 años y estoy afiliada a la UOM desde 1967. Mi familia y yo siempre fuimos bien atendidos, pero hoy quiero regalarle a esa noble institución una simple palabra que nace del corazón: gracias. Gracias porque desde el 4 de marzo pasado y hasta que fui dada de alta, el 15 de marzo, conté con la mejor atención que sólo pueden brindarla personas de excelente calidad humana, poseedores de los mejores principios cristianos y educados en valores vitales para procurar un alto grado de bienestar al prójimo. Esas personas, profesionales de la salud, más que conocedores de su especialidad, se brindan íntegramente a los demás de manera natural, desinteresada y espontánea, atento a las necesidades del otro. Solamente la paz del deber cumplido les brinda satisfacción suficiente y las enriquece espiritualmente. Ellos son los doctores Luciano Peretti y su equipo, Eduardo Street y su equipo, los técnicos especializados en estudios de investigación, la psicóloga, mucamas, camareros y administrativos. Ellos actuaron rápidamente ante mi urgencia, comprendieron mis temores y me contuvieron con dulzura, dándome ánimo para calmar mi ansiedad. Fueron para mí como ángeles guiados por la mano de Dios, ya que me permitieron seguir disfrutando de la vida. También expreso mi gratitud al director del sanatorio por la enorme responsabilidad de su gestión, porque me tendieron sus manos y lo recordaré para siempre.
Pilar Núñez
DNI 4.841.039
¿Y a nosotros quién nos defiende?
En mis casi 70 años de vida, no recuerdo que gremio alguno o la CGT, que agrupa a todos los trabajadores, haya declarado un paro total o parcial por un ingreso mensual mejor para la clase pasiva, casi siempre fuimos olvidados. Una clase que dio todo de sí para hacer un país mejor y que en absoluto no es culpable de las condiciones de vida que ha vivido y vive nuestra querida Argentina. Una clase que vivió y vive menospreciada por todos los gobiernos que la han dirigido, sea del color político que fuere y hasta de aquellos que no fueron elegidos democráticamente. El jubilado corrió siempre detrás de la realidad y la inflación, desde la quita de un porcentaje de su sueldo, hasta el veto del legitimamente ganado 82% móvil, y siempre recibiendo las migajas del banquete del que gozan los poderosos que los gobiernan. Ahora bien, ¿quién nos escucha y nos defiende? Los medios dan información, pero poco pueden hacer para mejorar su situación; la oposición puede hacer muy poco, aprobó una ley del 82% móvil y luego fue vetada; el gremialismo no hace mucho por los pasivos, que siempre están a la cola de los reclamos y, por último, el gobierno los premia con un porcentaje de aumento que es un poco más de un litro de leche diario. Ellos no pueden hacer oír sus quejas por no ser considerados; aunque sí pueden aquellos que reciben planes sociales, quienes estoy seguro no han llegado a trabajar lo que lo han hecho los pasivos. Estos pueden hacer reclamos de distinta índole para lograr mejorar sus ingresos y beneficios, y en muchas oportunidades lo logran. Creo entonces que ya es hora de que los jubilados hagan oír sus voces, no individualmente, sino en conjunto. No se me ocurre cómo, pero con toda seguridad debe haber medios para hacer escuchar un reclamo generalizado, para que todos los partidos políticos sepan que hay más de cinco millones de votos que están en juego.
Manuel Castilla
A nuestros hermanos chilenos
Estuve siguiendo por todos los medios disponibles esta desgraciada circunstancia por la que atraviesan nuestros hermanos chilenos, de la que nos hacemos eco los argentinos de bien. Una vez más el fuego hizo pasto de los bienes de estas personas, dejándolos en una situación de vulnerabilidad espantosa. También veía que muchos aprovechaban para saquear, lo cual indica que el mal que padecen los hombres, no tiene nacionalidad ni fronteras. Las fuerzas de seguridad deberían tomar medidas drásticas para estos desaprensivos delincuentes. Para los primeros, mi solidaridad; para los segundos, mi profundo rechazo y un escarmiento ejemplar sin pasar por ningún tribunal. Acostarse con todo lo que significa tener una casa, familia, recuerdos, enseres, ahorros, vehículos y tener que desalojar el hogar dejando todo en el camino es irremontable para cualquiera y en cualquier lugar del mundo. Muy mala noticia para un Domingo de Ramos.
Roberto Rubén Sánchez
DNI 8.634.022
Sólo promesas de un funcionario
Con fecha 22 de octubre de 2013, publiqué en Carta de Lectores un reclamo por poda y escamonda en calle Buenos Aires desde Uriburu hasta Arijón, tarea que nunca se realizó. Al día siguiente de la publicación en el diario, se apersonó a mi domicilio, dejándome su tarjeta personal, el señor Leandro Tosto, director del Distrito Sur “Rosa Ziperovich”. Verificó mi reclamo y prometió ocuparse. A pesar de llamar y acercarme dos veces al distrito, hasta hoy y después del tiempo transcurrido, no logré nada. Pero sí observé que los árboles que rodean al distrito fueron podados. Si la rama seca (de gran tamaño) cae, rompe el frente de mi casa. También podría ocasionar un grave problema, si fuese un colectivo o vehículo el afectado. Pero sería fatal, si la misma cayera sobre un transeúnte. En estos casos no sería accidente, todo lo contrario, sería negligencia por falta de responsabilidad de los funcionarios.
Gladys Ferrari
LC 1.767.437
Una semana de agradecimiento
El domingo 13/04/2014 este diario publicó un artículo con ese título, y dentro del mismo relata el comentario del actual administrador político del Ejecutivo provincial, el cual se muestra satisfecho por este hecho (la intervención federal a la provincia). Un funcionario político que fue durante 4 años ministro de Gobierno, que fue responsable directo del funcionamiento de la fuerza policial, que lleva más de dos años cobrando como gobernador, ¿se alegra por la intervención federal? ¿Asume este funcionario que está de más? Esta intervención demuestra el fracaso de toda una generación de universitarios devenidos en políticos, son seis años de gobierno provincial y más de 20 en Rosario. La verdad es que no quisiera haber estado en el lugar del periodista que tomó esa declaración, y más si esta persona está entre los que lo votaron.
Julio R Sánchez
DNI 6.043.532
Tiempo de estar
en movimiento
A veintiséis años del intento golpista de Semana Santa, en la que el pueblo argentino demostró que “El pueblo unido jamás será vencido” y acompañó al presidente de turno doctor Raúl R. Alfonsín, que como presidente de todos los argentinos asumió con responsabilidad la defensa de la democracia, junto a dirigentes de todas las fuerzas políticas del país, debemos reflexionar hoy ante los acontecimientos que están ocurriendo en nuestra patria, violencia incontrolada con una delincuencia que ha desbordado todos los estamentos de protección. Debemos poner en marcha a las organizaciones, trabajadores, empresarios, sindicatos, profesionales, para demostrar que estamos dispuestos a reclamar y exigir nuestros justos derechos y el cumplimiento de sus deberes a quienes asumieron en los cargos que hoy ejercen, Poder Ejecutivo, Legislativo, Judicial, nacionales, provinciales y municipales. Entiendo, señores responsables del futuro de este país, que ha llegado la hora de reflexión y que es tiempo como dice el Papa Francisco, de estar en movimiento. Deben entender que la política es una actividad multiforme, polifacética, deliberada, destinada a lograr fines concretos para el estado, sujeta a normas éticas y reglas de juego que nacen de la realidad social, que se debe actuar en favor de la sociedad con total prescindencia de su agrado o de su desagrado, si de equivoca, reconocer el error y renunciar. Para alcanzar el cumplimiento exacto de aquellas esencialidades como político, deben estar embuidas de un sentido heroico de la vida, así solamente podrán concebir la estrategia y la ejecución de sus actos. Recuerdo palabras del doctor Balbín: “Quien calla es cobarde, quien opine con interés o menguado cálculo es traidor, es hora de hablar claro y alto”.
Emeterio Pastor
UCR