Mi hermana menor se mudó hace dos meses al piso de abajo, con su novio. Ella estudia bioquímica, él trabaja de chofer. Se acomodaron con lo que teníamos, recolectaron muebles de todos lados. Cuando pudieron se compraron un televisor. De a poco, van armando una casa, un hogar. Anoche él volvió de su trabajo a las 3.00 de la mañana. Como siempre, dejó el auto estacionado en la puerta del edificio donde vivimos. Hoy me fui a trabajar a las 7.00 y no vi su auto, pero tampoco sabía que debía estar ahí. A las 8.30 me llama mi hermana, ahogada en llanto, el auto ya no estaba; impotente, no sabía qué hacer. Intenté tranquilizarla, ¿pero cómo se hace? Mi cuñado tuvo que ir a trabajar, no consiguió reemplazo. Porque así vive el laburante. Enseguida, ella hizo la denuncia, yo desde mi trabajo comencé a llamar a la administración del edificio, a los locales de la cuadra, a la comisaría, a la central de monitoreo municipal. En la comisaría me dijeron que si yo conseguía imágenes de cámaras, mejor. La administración del edificio donde vivo me dijo que podía hacer que un técnico revisara las imágenes, pero sólo de una cámara (hay dos cámaras, una en cada puerta) y debía esperar varios días para obtenerlas. Cerca de las 17 nos avisan que había aparecido el auto, en Funes. Desarmado. Un armazón, sin ruedas, volante, equipo, nada. No estoy segura si la cobertura que abona mi cuñado cubre el robo parcial. Pero estoy segura de que no quiero vivir así. Tengo 27 años y no veo que esto vaya a mejorar. ¿Cómo le digo a mi hermana que no se rinda? ¿Cómo le explicás a una pareja joven, ella 21, él 24, que quiere progresar, que apuesta a un futuro, que todo lo que tiene se lo ganó, que tienen que seguir intentando? ¿Cómo puedo yo decirles que todo va a mejorar, si ni siquiera podés aspirar a tener algo, porque va a venir un malviviente a sacártelo? La lógica errónea del mundo dice "hay que pagar una cochera". ¿Por qué tiene que ser así? ¿Por qué no puedo tener algo lindo sin temer por mi vida? Veo imágenes de mi Córdoba, saqueada, sitiada, desgarrada, y pienso que eso sucede en otro lugar, muy lejos de mí. Y después me doy cuenta de que no está tan lejos, que vivimos sitiados, que vivimos así desgarrados. Que sí existe la "sensación de inseguridad". Vivo con ella. Camino al trabajo, con el celular oculto entre mis ropas, pensando que eso va a salvarme de los robos que sufrió el 70 por ciento de mis compañeros. Camino a la facultad, rápido, casi corriendo, porque el peligro acecha. En una salida con amigos, porque ya ninguna zona es segura. No pudiendo dejar el auto estacionado fuera de tu casa. Es una sensación, un sentir inseguro. Nos estamos acostumbrando a vivir así. Nos consolamos, pensando "qué suerte que no te pasó nada". No me sale decir esas cosas, no les veo el sentido. Y tampoco me sale decirles "chicos, sigan así, laburando, estudiando, apostando al futuro, esto va a mejorar". Necesito creer que va a ser así. Necesito creerle a alguien, que alguien me lo diga, que voy para adelante, que le meto con todo. Quiero creerlo. Necesito seguir creyendo que esto va a mejorar. Necesito decirle a mi hermana que van a estar bien. Y es algo que hoy no puedo hacer.
































