El domingo 5 de enero, caminando por Provincias Unidas al 200 bis, a las 16.30, fui víctima de motochorros que me robaron mi bolso y mi celular. mediante la amenza de un arma de fuego. Reconozco que el error fue mío, por caminar ingenuamente y sintiéndome seguro, sin mirar permanentemente a los costados y para atrás, para no ser sorprendido. Por suerte no me quedé sin el documento, ya que salgo sin él para no perderlo porque mucho me costó renovarlo. Al escapar estos individuos, por llamarlos de alguna manera, noté que la moto no tenía patente y era imposible de reconocer. Lo más sorprendente es que inmediatamente veo pasar a otras dos motos en sentido contrario, también sin patente, y luego, otra más. Provincias Unidas, los domingos a la tarde es un corredor seguro, pero para las motos sin patente, de dudosa procedencia, y seguro que al pedirles la documentación, el 99 por ciento terminaría en el corralón, lo que sería bueno, puesto que con esto habría algún motochorro menos. Mi sorpresa no terminó ahí, al ver cuántos de esos rodados circulan sin identificación. Frente a la confitería de Cafferata y Córdoba, donde el domingo a las 5 estaban estacionadas unas cien motos, el 50 por ciento de ellas no tenía patente. Al sacar de circulación a esos vehículos, se contribuiría en algo más a la seguridad.



































