El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE) resolvió ayer que la productora de semillas
Monsanto “no puede prohibir” la comercialización en Europa de la harina de soja
argentina que contiene, en estado residual, una secuencia de ADN patentada por la empresa
estadounidense.
La decisión es vinculante para los 27 Estados de la Unión Europea y no
puede ser apelada por la compañía.
La decisión de la Corte de la UE fue tomada tras las consulta de
magistrados holandeses, a raíz de una denuncia realizada por Monsanto ante la justicia de ese país
por “presunta violación de su patente”.
Monsanto es titular desde 1996 de una patente europea sobre una
secuencia de ADN que, introducida en una planta de soja, la vuelve resistente a un herbicida
denominado glifosato.
Esta soja modificada genéticamente, conocida como “soja RR”,
se cultiva en grandes cantidades en el país, donde la invención de Monsanto no está protegida por
una patente.




























