Gerardo Martino está tranquilo y confía en extender a nueve partidos el invicto que lleva Newell's en el Clausura, claro que a través de una victoria cuando mañana visite a Olimpo, que además podría ubicar a los rojinegros en una posición de privilegio en la tabla de posiciones, ya que los encumbrados Boca y Vélez atraviesan una semana clave en sus aspiraciones en la Copa Libertadores. Por supuesto que es imposible soslayar que los bahienses están prácticamente con un pie en la B Nacional. Y el Tata no miró para otro lado, asumiendo que será su equipo el que tendrá que asumir el protagonismo del trámite. "Como no sabemos con qué costado anímico del rival nos vamos a encontrar por la situación que atraviesa en el promedio, nosotros tenemos la obligación de llevar adelante y decidir que tipo de partido queremos jugar", expresó ayer el conductor táctico del elenco del Parque. "Todo lo bueno y lo malo dependerá de Newell's", resumió.
Un Tata distendido entregó ayer la tradicional rueda de prensa semanal y allí, si bien no confirmó a los once, dio a entender que serán titulares Santiago Vergini, Juan Domínguez y Pablo Pérez (ver aparte). El mensaje del técnico fue claro y aceptó que "una vez que un equipo entra en la pelea de arriba lo único que lo sostiene en sus aspiraciones son los triunfos". Por eso la idea es ir a Bahía y lograr tres puntos vitales para seguir prendido entres los mejores del Clausura.
—¿Con Olimpo se puede decir que es una especie de partido trampa, donde no hay que confiarse?
—Sí. A mí me pasó mucho a lo largo de mi carrera, incluso cuando jugaba. Recuerdo un partido ante Chaco For Ever o con un Talleres descendido. Son encuentros difíciles para jugar. Evidentemente nosotros tenemos dos motivos (la suma de puntos y la pelea de arriba) por los cuales no debemos agarrarnos del rival. Tenemos motivos suficientes como para pensar en nosotros nada más, y en todo lo que perdemos o todo lo que ganamos según el resultado que obtengamos. Si jugás con Arsenal sabés con qué equipo te vas a encontrar. Este de Olimpo es un caso especial por la situación en la que está.
—¿Qué pudieron analizar del rival, que viene con muchos problemas y está casi descendido?
—En realidad es una situación, como les dije a los jugadores, donde todo lo bueno y lo malo probablemente pase por nosotros. Porque es muy difícil evaluar con qué rival nos vamos a encontrar. Si con un equipo abatido por una situación que ya parece muy difícil de remontar o con una plantel y un cuerpo técnico que ya asimilaron la situación, la dan por entendida y empiezan a trabajar probablemente a mediano plazo.
—¿El mal estado del campo de juego (hubo un recital) y además que la cancha sea chica los obliga a cambiar algo en la estrategia de juego?
—El campo de juego no te puede hacer cambiar la forma de jugar. Pero también creo que puede perjudicar la propuesta de Olimpo porque tiene jugadores rápidos y de buen pie. Es un equipo que más allá de los problemas de puntaje trató de jugar bien a lo largo del torneo. Desde Rivoira y ahora con Perazzo intenta jugar bien.
—¿Después de dos empates (Arsenal y All Boys) hay algunos aspectos donde a tu juicio el equipo retrocedió?
—Creo que hemos tenido como tantos otros partidos momentos buenos y otros no tanto. Si nos remontamos al inicio del año, los dos empates, con Arsenal de visitante y por cómo se dio el partido con All Boys, terminan siendo resultados valiosos. Si tenemos que pensar en el lugar donde estamos ahora en la tabla de posiciones evidentemente empatar no nos sirve, pero esto es algo que surgió en el presente.