La Confederación Indígena Neuquina denunció ante Naciones Unidas la situación de “indefensión y privación de derechos en que se encuentran” las comunidades mapuches “frente a la administración de Justicia” provincial.
En una carta enviada a James Anaya, Relator Especial sobre la Situación de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales de los Indígenas para la ONU, los representantes mapuches aseguraron que su población es víctima de “discriminación racial” por parte de magistrados provinciales.
Cuestionan el “desconocimiento sistemático por parte de jueces de normas de derechos humanos protectoras de los pueblos originarios, y los desalojos de sus tierras”.
“Pese a las obligaciones internacionales que Argentina contrajo, en Neuquén los jueces continúan expidiendo órdenes de desalojo, incluso sin previo anoticiamiento, contra comunidades asentadas en territorios poseídos tradicionalmente”, señaló la carta.
Elías Maripan y Juan Manuel Salgado, representantes de la confederación, aseguraron que “en todos los casos en que las comunidades resisten órdenes judiciales la respuesta estatal es la persecución criminal y el procesamiento personal”.
“Con mínimas excepciones, la mayoría de los tribunales no reconoce el derecho a la propiedad y posesión de las tierras y territorios tradicionalmente ocupados”, agregaron.
“La comunidad Currumil, de Quillén, fue reprimida por más de cien policías, perdieron sus animales del campo que utiliza tradicionalmente y que ha sido apropiado por un hacendado”, especificaron los representantes. (DyN)






























