El pasado 7 de mayo tomé un taxi en Eva Perón (ex Córdoba) esquina Solís. Desde ese lugar hasta la esquina de 9 de Julio y Chacabuco, donde descendí, el taxista recibió dos llamadas e hizo una desde su celular. Es decir que realizó tres comunicaciones con su teléfono móvil. Sabiendo que está prohibido hablar por celular cuando se conduce un vehículo, sentí que este señor me tomó para la chacota o directamente me ignoró. En la ciudad de Rosario, teniendo en cuenta cómo se maneja y careciendo la ciudad de controles necesarios, me parece que lo que hizo este hombre es un acto temerario, dado que no le importó estar atento al tránsito y a su trabajo de conducir. O sea, no le interesó ni se preocupó por la vida del pasajero ni la suya. La chapa del taxi es: patente HCS 263 licencia 0605. Espero que reflexione este taxista y todos los que manejan y hablan por celular al mismo tiempo.


































