Los tres jóvenes que denunciaron al cura Julio César Grassi ("Gabriel", "Luis" y
"Ezequiel") recibieron anteayer "desconsolados la noticia de que sólo tres de los 17 hechos de
abuso sexual" fueron acreditados por el Tribunal, dijo Nora Schulman, directora del Comité
Argentino de Seguimiento y Aplicación de los Derechos del Niño (Casacidn).
Schulman contó que fue "desgarrador" verlos después del veredicto y recordó cómo
vivieron antes y después de animarse a denunciar al sacerdote.
"Tuvieron y tienen mucho miedo", dijo Schulman, al describir el estado de ánimo
de los chicos quienes, al saber que Grassi iba a quedar libre, expresaron "decepción y bronca".
La titular del organismo que los acompaña desde que están bajo el régimen de
protección de testigos, contó que "Gabriel", el único caso de quien el tribunal consideró probados
los hechos, fue abusado en dos oportunidades, en noviembre y diciembre de 1996, cuando tenía solo
13 años y vivía en la sede de Hurlingham de la Fundación Felices Los Niños, tras estar en la
calle.
"Mientras jugaba con otro chico, rompió un farol. Grassi los retó pero
finalmente se quedó sólo con él en su oficina, donde lo abusó. Pocos días después reiteró el abuso,
tras lo cual el chico se escapó de la Fundación", relató Schulman.
Años después, "su terapeuta Enrique Stola lo ayuda para que pueda denunciar los
abusos y más tarde, con el fin de movilizar la causa, da su testimonio en el programa de
televisión", indicó Schulman.
Hoy, "Gabriel" (no es su nombre real), con 22 años, vive con custodia, tiene
dificultades para vincularse y para sostener sus proyectos. "Todo este tiempo de proceso sufrió
amenazas, le robaron, lo quisieron atropellar en la calle y le cortaron un dedo", denunció.
"Luis", cuando se inició la investigación, "fue a declarar a favor del cura,
pero se quebró y terminó denunciándolo por diez hechos de abuso sexual, ocurridos en la sede de
Hurlingham", explicó Schulman.
"Perdí tres años y medio de mi vida", le dijo ayer a Schulman el joven de 22
años después de escuchar el veredicto, al referirse al tiempo que hace que vive con custodia.
"La vida de «Ezequiel» fue muy difícil. A los 9, hace 11, fue abusado por Grassi
durante su breve estadía en la Fundación", afirmó Schulman que recordó que el joven, quien hoy
tiene 22 años, se retractó de su denuncia durante la investigación y luego pidió volver a ser
querellante.
"«Ezequiel» no sabía casi escribir cuando se lo obligó a firmar su retractación.
Su familia recibió dinero para forzar a hacerlo. Esto derivó en que un abogado de Grassi (Miguel
Angel Pierri) fuera preso y que procesaran a dos jueces", detalló.
Anteayer, los jueces Luis Andueza, Jorge Carrera y Mario Gómez resolvieron
condenar al cura Grassi a "15 años de prisión por resultar autor penalmente responsable de los
delitos de abuso sexual agravado por resultar sacerdote, encargado de la educación y de la guarda
del menor víctima", conocido como "Gabriel".
Sin embargo absolvieron al cura de 14 de los 17 cargos por los mismos hechos
denunciados por otros dos jóvenes, "Ezequiel" y "Luis". l (Télam y DyN)