Escenario

Los secretos familiares en un "melodrama sarcástico y tenebroso"

La obra "Las Flores" regresa a escena con un relato de amores truncos y abusos. "Es una tragedia ansaldiana", dijo el director Héctor Ansaldi sobre el trabajo que se presenta este viernes en el teatro Caras y Caretas

Miércoles 08 de Septiembre de 2021

En la Rosario prepandémica, el actor, autor y director Héctor Ansaldi estrenó “Las Flores”, una obra que estuvo en escena dos exitosas temporadas y a la que su creador calificó como un “melodrama sarcástico”. Ese trabajo de notable vigencia regresa con un nuevo elenco para contar una historia de mujeres interpretadas por hombres, una trama en la que lo familiar, los abusos, las enfermedades y los amores truncos coinciden en “un relato basado en tantas historias reales y atemporales que dejan perplejo”, y que, según el director, adquiere la forma de “tragedia, más que griega, ansaldiana” hasta convertirse en “algo cada vez más sarcástico y tenebroso”.

La nueva versión cuenta con las actuaciones de Nicolás Terzaghi, Marcos Giordano, Daniel López y Héctor Ansaldi, también autor y director de “Las Flores”. La pieza podrá verse este viernes y todos los viernes de septiembre, a las 21.30, en Caras y Caretas (Corrientes 1518). Las entradas podrán adquirirse llamando al teléfono 3413395398.

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Nicolás Terzaghi, Marcos Giordano, Daniel López y Ansaldi.

Nicolás Terzaghi, Marcos Giordano, Daniel López y Ansaldi.

¿Qué te impulso a escribir esta obra?

En verdad el primer impulso fue a partir de unos vestuarios que habían regalado para el teatro. Todos de la época del 60. En total eran 16, muy particulares cada uno. Hice la cuenta: cuatro actores: cuatro vestidos para cada uno. Como partí de los vestuarios, se me ocurrió la puesta en escena con percheros, que harían de escenografía cambiando de lugar y disposición en escena. La mayoría de las veces, comienzo visualizando el espacio, y desde allí lanzó la obra. Pero me faltaba el tema... Siempre me interesó el melodrama. Me acordé de una anécdota que me habían contado recientemente sobre una tía: mi abuelo paterno tuvo cinco hijas y cinco hijos. La única soltera tenía un carácter agrio, fue la que quedó viviendo con mi abuelo en una gran casona de Boulevard Oroño. A través del farmacéutico, a mi abuelo le llegó la noticia de que el novio de mi tía, que tenía 15 años, tenía sífilis. Presurosamente, mi abuelo se la llevó a vivir a Rosario y nunca más le permitió volver al pueblo, donde él tenía un negocio de Ramos Generales. Me pareció terrible la situación en una época donde no existían celulares ni siquiera los teléfonos. A partir de esa historia empecé a convertir la obra en algo cada vez más sarcástico y tenebroso.

¿Que conflictos atraviesan los personajes?

El personaje que hago yo, el más viejo, es el que sería mi tía arrancada de aquel pueblo. En realidad cambié los nombres de los personajes y los pueblos por nombres de flores, así es que Margarita fue erradicada de Las Rosas... El conflicto que une a las cuatro hermanas es que todas fueron violadas por el padre, pero esto no tiene nada que ver con mi abuelo. Ninguna conoce a su madre. Las mellizas más chicas -Alelí y Petunia- llaman mamá a Margarita porque fue quien las crió. En realidad, es la verdadera madre, violada por su padre. Las hermanas tienen una historia feroz, con conflictos muy profundos, pero que ellas -como en todo melodrama- restan importancia, proyectando sus problemas en cosas superfluas. Es allí donde se desparrama todo el furor que resulta absurdo. Es por eso que la obra provoca risa, si bien mantiene un fondo absolutamente oscuro. Creo que sí estuviera interpretada por mujeres, sería imposible de resistir para el espectador. Al ser hombres,, se establece una distancia que permite entrar a la comicidad para poder soportar tanta angustia. Sobre el final se conoce quién fue la madre de cada una, desentrañando un conflicto aún mayor. Diríamos que toma la forma de tragedia, más que griega, ansaldiana.

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¿Cuál fue la dificultad para prescindir de tu mirada masculina sobre los personajes femeninos interpretados por hombres?

Cuando escribo me dejo llevar sin disponer ninguna mirada sino la que proviene de no sé qué parte del inconsciente. Veo las escenas, las escucho y las escribo. Me considero un transcriptor de escenas y lo mismo me pasa con la literatura. Pero sí me pasó una experiencia inédita: al principio yo no actuaba en la obra. La dirigía y la veía desde la cabina técnica. Disfrutaba de verla, ya que no había tenido muchas oportunidades de disfrutar desde afuera. Pero cuando tuve que reemplazar al actor que hacía de Margarita, en una de las escenas más hondas, me agarró un ataque de llanto incontenible. Creo que recién ahí, actuando, me metí en la piel de una mujer, lo que siente cuando el poder masculino le arrebata la existencia.

“EL JUICIO DE LA MANZANA", ENTRE LA FARSA Y LO ONÍRICO, A PARTIR DEL SÁBADO

El regreso a la actividad en la sala Caras y Caretas se completa este fin de semana con la obra “El juicio de la manzana”, obra seleccionada en el proyecto Nuestro Teatro Federal del Teatro Nacional Cervantes. La propuesta, bajo la dirección de Adrián Giampani y la actuación de Ansaldi, comienza “con un hombre se atraganta con una manzana y muere. Lo que podrá ser considerado un accidente doméstico se transforma en una acusación de homicidio y finalmente en un juicio en el que se acusa a las manzanas por su accionar en la historia de la humanidad en medio de un clima farsesco y onírico con referencias históricas y juegos de palabras se desnudan prejuicios ancestrales donde lo humano pierde juicio”. El elenco se completa con Virginia Alvarez, Alexis Bressan, María Eugenia De Rosa, Diego Jozami y Nicolás Terzaghi. “El juicio de la manzana” se presentará este sábado y todos los sábados de septiembre, a las 21, en la sala de Corrientes 1518. Las entradas podrán adquirirse llamando al teléfono 3413395398.

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