Dodero Tello contactó a sus víctimas en España, Perú, Argentina, Chile y Ucrania; centenares de chicos que le prestaron su confianza a través de internet y resultaron extorsionados.

Dodero Tello contactó a sus víctimas en España, Perú, Argentina, Chile y Ucrania; centenares de chicos que le prestaron su confianza a través de internet y resultaron extorsionados.
Especialistas españoles explicaron que la solución, para el mundo adulto, "no pasa por condenar la tecnología ni apartar a los menores de internet", porque los jóvenes no conciben hoy su vida sin las redes sociales, mensajería instantánea, juegos on line o aplicaciones móviles.
Aconsejaron en cambio explicarles el valor de la privacidad y ajustar los cuidados. Muchos chicos demuestran mayores capacidades técnicas que los adultos para desenvolverse en el entorno digital, pero "desconocen el valor de la privacidad y su cerebro valora los peligros de forma muy distinta al de un adulto". La "falsa sensación que suelen tener de sentirse protegidos por estar entre iguales" les lleva a un uso arriesgado de las nuevas tecnologías. A ello hay que añadir la deficiente configuración de la privacidad de muchas ofertas de la red, atractivas para los menores.
Otras voces más alarmistas piden que los padres se priven de compartir fotos de sus hijos en la red. Juan María Romero, del grupo "Adicciones Digitales", consideró que "hay que ser más prudentes y ponerse en el lugar de un depredador sexual".
Hay una práctica denominada "morphing", explicó, individuos que copian una foto en internet y mediante un programa de tratamiento de imágenes, realizan un montaje con otra foto pornográfica. De esta práctica resulta una nueva fotografía en la que aparece un adulto o un niño protagonizando una imagen de contenido sexual. "¿Se imaginan las consecuencias de que un compañero de clase descubriera esas fotos y las diera a conocer en el colegio?".



Por Carina Bazzoni
Por Hernán Cabrera