Apenas una semana después de que Rosario volviera a paralizarse por el clásico entre Central y Newell’s, la ciudad tendrá otro duelo cargado de rivalidad futbolera. Esta vez será el turno de Central Córdoba y Argentino, que disputarán este domingo desde las 15 una nueva edición del denominado clásico menor rosarino, con una particularidad que ya empieza a transformarse en costumbre: habrá hinchas de los dos equipos en las tribunas.
El partido, correspondiente al campeonato de Primera C, se jugará en el estadio Gabino Sosa y contará con un operativo de seguridad integrado por 100 efectivos policiales. Las puertas se abrirán una hora y media antes del comienzo y desde las 13 habrá cortes y modificaciones en el tránsito en los alrededores del estadio.
Será además el cuarto clásico consecutivo entre Central Córdoba y Argentino que se juega con ambas parcialidades, una experiencia que los dirigentes de los dos clubes reivindican como una muestra de convivencia en tiempos en que el fútbol argentino mantiene, salvo excepciones, fuertes restricciones para la presencia de visitantes.
Un operativo con 100 policías
Los detalles del dispositivo fueron presentados por el Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe, a través de la Dirección de Seguridad en Eventos Masivos. Participaron el coordinador del área, Gustavo Velázquez; los presidentes de Central Córdoba, Omar Vicente, y de Argentino, Daniel Mariatti; y los futbolistas Matías Giroldi, del conjunto charrúa, y Thiago Bartalini, del salaíto.
Velázquez explicó que el operativo comenzará varias horas antes del partido y se extenderá hasta alrededor de las 18. “Habrá un dispositivo especial. También vamos a modificar el funcionamiento de los dos parques que rodean el estadio. El corte de tránsito comenzará a las 13 y el operativo está planteado hasta las 18”, señaló.
El funcionario pidió además a los simpatizantes que lleguen con tiempo al Gabino Sosa, ya que las puertas se habilitarán a las 13.30, una hora y media antes del comienzo.
El dispositivo estará compuesto por 100 efectivos y contemplará especialmente el ingreso y la salida de la hinchada visitante. Según explicó Velázquez, se trata de policías que estaban de franco y aceptaron formar parte del operativo previsto para uno de los encuentros más importantes de la categoría.
La parcialidad de Argentino contará además con un acompañamiento durante el traslado hacia el estadio. El recorrido no fue establecido de antemano y será definido por el Comando Radioeléctrico en función de las condiciones del momento.
“Llegado el momento del traslado, se elegirá la vía más rápida y segura”, explicó Velázquez.
Cuántos hinchas de Argentino podrán ingresar
Central Córdoba y Argentino mantienen un acuerdo de reciprocidad para garantizar la presencia de visitantes cada vez que se enfrentan.
En el encuentro anterior, cuando Argentino fue local, el salaíto entregó 450 entradas para los hinchas charrúas y quedó abierta la posibilidad de ampliar el cupo en otras 50 localidades. Para el partido del domingo se mantendrá ese mismo criterio.
Los simpatizantes de Argentino ocuparán un sector de la tribuna ubicada sobre calle Gálvez.
Los dos clubes podrán ingresar banderas y tirantes. En cambio, las autoridades recordaron que la utilización de pirotecnia está prohibida dentro del estadio.
Central Córdoba solicitó autorización para realizar antes del inicio del partido una presentación controlada que incluirá humo y fuego frío.
El cuarto clásico seguido con las dos hinchadas
La posibilidad de disputar nuevamente el encuentro con público local y visitante fue uno de los aspectos más destacados por los dirigentes.
El presidente de Central Córdoba, Omar Vicente, recordó que será el cuarto partido consecutivo entre ambos equipos bajo esta modalidad y expresó el deseo de que la rivalidad quede limitada a lo que ocurra dentro de la cancha.
“Deseamos que todo salga bien, que todo quede en un resultado deportivo, que se hable solamente de eso y que afuera sea una fiesta”, sostuvo.
Para Vicente, la experiencia representa además una oportunidad para demostrar que es posible recuperar gradualmente una postal que durante décadas fue habitual en el fútbol argentino.
“Queremos demostrarle al país que el clásico chico de la ciudad se puede jugar con ambas parcialidades y dar una buena imagen, para que de a poco se pueda volver a lo que ocurría antes de 2008, cuando se prohibió el público visitante”, afirmó.
El presidente de Argentino, Daniel Mariatti, planteó una mirada similar. “Con Central Córdoba tenemos más cosas en común que diferencias. Está la disputa deportiva, en la que obviamente queremos ganar, pero también compartimos las mismas dificultades cotidianas”, señaló.
Según explicó, esa relación entre ambas instituciones permitió sostener en los últimos años la organización conjunta de los clásicos con las dos hinchadas.
“Esas coincidencias nos llevan desde hace tiempo a organizar este clásico con ambas parcialidades”, agregó.
Un clásico en un fin de semana cargado de deporte
El partido tendrá además un contexto particular para Rosario. Velázquez remarcó que el encuentro coincidirá con el comienzo de los Juegos Suramericanos en la ciudad y consideró que el clásico puede convertirse también en una carta de presentación.
“El sábado comienza en Rosario uno de los eventos deportivos más importantes de los últimos tiempos, como son los Juegos Suramericanos”, afirmó.
Por eso, desde Seguridad plantearon como objetivo que el encuentro entre Central Córdoba y Argentino deje “una linda imagen para la ciudad”.