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Los próximos ascensos policiales serán decididos con jurados civiles

Cambios en la mayor fuerza de seguridad santafesina. A partir de ahora habrá cursos de perfeccionamiento y exámenes de aptitud física y psíquica para poder concursar. Uniformados votados por sus colegas también serán evaluadores. Se busca eliminar elecciones a dedo y priorizar el mérito.

Lunes 29 de Julio de 2013

Los 243 ascensos firmados por el gobernador Antonio Bonfatti la semana pasada serán los últimos resueltos según el sistema de juntas policiales. A partir de la próxima tanda, los policías santafesinos ascenderán mediante concursos de antecedentes y oposición evaluados por jurados que incluirán a civiles en su composición. La implementación de este régimen, que se prevé más transparente y democrático, será clave para terminar de poner en vigencia la ley del personal policial de 2006, hasta ahora reglamentada parcialmente (ver aparte).

En este contexto, fuentes del Ministerio de Seguridad santafesino adelantaron que desde el próximo mes comenzarán los cursos de capacitación para quienes se inscriban en el llamado para los próximos ascensos.

Transparencia. Hasta ahora los ascensos en la policía santafesina se determinaban a partir de una junta compuesta sólo por miembros de la fuerza que analizaba los antecedentes de cada aspirante según su foja de servicio y realizaba una evaluación de desempeño, en un mecanismo en el cual era preponderante la opinión subjetiva de los superiores, a menudo fuente de arbitrariedades y selecciones a dedo.

El nuevo régimen, en cambio, prevé una instancia de examen que apunta a igualar las posibilidades de los postulantes sin depender de la mera opinión de sus jefes. Asimismo, el puntaje de los antecedentes laborales y formativos está prestablecido con el objeto de valorar a los empleados que se preocupan por formarse para mejorar su desempeño.

Por otra parte, se espera que la conformación de los jurados con miembros designados por tres ministerios, así como representantes de la policía votados por sus pares, le aporte a los ascensos mayor transparencia.

La nueva modalidad fue reglamentada a través de un decreto que establece cómo el Ministerio de Seguridad de la provincia organizará e implementará los concursos de ascensos. La ley prevé que las convocatorias se ajusten a las necesidades del momento en cada nodo o unidad regional.

En principio, podrán participar aquellos uniformados de la jerarquía inmediata anterior a la que se convoca y acredite el tiempo mínimo previsto en ese grado. Pero además con cada convocatoria habrá cursos de perfeccionamiento y exámenes de aptitud física y psíquica que los aspirantes deberán superar para poder concursar.

Los postulantes serán evaluados por un jurado presidido por un funcionario nombrado por el Ministerio de Seguridad. Para el rango más bajo (el personal de ejecución), la junta se completará con tres policías: un con grado de dirección propuesto por el jefe policial de la provincia, otro con jerarquía superior a la de los aspirantes y un tercero votado por sus pares.

Para evaluar a los aspirantes a grados medios (personal coordinación y supervisión) se sumará un miembro designado por el Ministerio de Educación. Finalmente, para los cargos de dirección, el jurado incorporará además un representante de la Corte Suprema de Justicia y otro miembro designado por la cartera de Justicia.

"Es interesante que los jurados no sólo estén conformados por personal policial, ya que le aportan otra mirada que enriquece el proceso", dijo la directora de Recursos Humanos del Ministerio de Seguridad provincial, Virginia Alomar, al tiempo que destacó que entre los integrantes del jurado "haya policías elegidos por sus pares mediante el voto".

Según el reglamento, las convocatorias deberán ser claras en cuanto a sus plazos, lugares, etapas, descripción de vacantes por cubrir y criterios de puntaje. Los jurados podrán excusarse o ser recusados hasta tres días después del cierre de inscripción, siempre con causa.

Etapas. Los concursos se dirimirán según los puntos obtenidos en distintas instancias. De 0 a 100, el mínimo para aprobar será 60. La primera etapa será la evaluación de antecedentes de formación, estudios, capacitación y también el historial de desempeño dentro de la fuerza.

Quienes aprueben esa instancia podrán realizar el examen de oposición que evaluará la competencia para el puesto a cubrir. En algunas categorías se presentarán por escrito y en forma anónima. Para los cargos de dirección (los tres más altos del escalafón) los aspirantes deberán presentar un proyecto o plan de trabajo que deberán exponer y defender en forma oral y pública.

Una vez evaluado a los candidatos, el jurado decidirá por simple mayoría y en caso de empate definirá el presidente. Además el jurado deberá presentar los puntajes de cada inscripto y detallar las presentaciones descalificadas por improcedentes y sus respectivas causas.

Los dictámenes podrán ser impugnados sólo por tres causas: si el jurado violara las reglas de valoración de antecedentes, si se apartara de las bases y requisitos o si omitiera aspectos formales.

Según el reglamento, no podrán concursar los policías que estén bajo sumario por delito doloso o hayan sido sancionados por falta grave en el último año. Sí podrán hacerlo quienes estén en esa situación por faltas leves.

Quienes estén bajo sumario administrativo no resuelto podrán concursar pero su ascenso quedará supeditado a cómo se resuelva el sumario. De ser absuelto o sobreseído, e incluso apercibido o suspendido por una falta leve, el postulante puede reclamar su ascenso. Pero si resulta sancionado por falta grave o directamente destituido, no corresponderá el ascenso.

Por puntos. La reglamentación también establece los criterios de puntaje. Por ejemplo, los estudios primarios aportan 5 puntos, los universitarios 15 y los doctorados 20. En cuanto a cursos o congresos de capacitación, sólo se tendrán en cuenta los relacionados con el cargo a concursar.

También está reglamentado el criterio para evaluar el desempeño laboral del candidato según factores como el rendimiento de la tarea, la dedicación, el conocimiento técnico y grado de cumplimiento de las normas, procedimientos y políticas existentes.

También se valorarán cuestiones actitudinales como la iniciativa, la integración y el compañerismo y el liderazgo, así como la falta de antecedentes disciplinarios y administrativos (por ejemplo, por cada falta leve se restará 0,25 punto y si es grave se descontará 0,50).

Los próximos ascensos, correspondientes al año 2012, se a implementarán desde este año. Según adelantó Alomar, en un mes comenzarán los cursos de capacitación previos, entre ellos algunos relacionados con el nuevo Código Procesal Penal. Quienes pretendan un ascenso deberán comenzar por inscribirse en esos cursos.

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