Es increíble que a los diez días del nacimiento de esta nueva alternativa democrática, los agoreros de siempre apuesten a petardear la nueva administración, poniendo palos a la rueda. La misma gente de siempre va a cuanta movilización en contra hagan los trabajadores a fin de fogonear la misma, tirando más nafta al fuego para exacerbar los ánimos. Es justo el reclamo sobre sus derechos, pero también es cierto que este desquicio viene de la mano del los anteriores administradores, que dejaron temas irresolubles, y a decir verdad también bastante encarajinados para complicar al gobierno que asumiera. Si hubiera sido Scioli y continuaba con este desmadre ya estaríamos presentando la quiebra. Esto a nivel empresario se traduce en un concurso de acreedores —convocatoria—, una medida cautelar absolutamente válida para evitar la quiebra. Pareciera que todos se llenan la boca de federalismo, y a muchos les importa poco matar la gallina de los huevos de oro que es el campo y las economías regionales, verdadero motor económico de nuestra República. Luego discutiremos la matriz, si es conveniente que pasemos de agroexportador a otro modelo que nos permita industrializar lo producido, para exportar mayor valor agregado. Hace poco en un twuit escrito por algún resabio de los que se fueron, decía a los cinco días del gobierno de Macri: "43 muertos", adjudicando el fatídico accidente de los gendarmes al gobierno, y así una cantidad de noticias catastróficas procurando generar malestar en la gente. No sólo no se bancan que perdieron el queso, sino que desean para sus adentros que nos vaya mal a todos, porque su oblicua mirada está por encima de los intereses de todos, sólo su impronta mezquina y codiciosa no les deja ver más allá de su ombligo, lugar donde se les termina el mundo. Verdaderos fracasados del modelo, si en la Argentina no estuvieran estos lastres otro sería el cantar.



































