Libertad de expresión: expresar ideas y opiniones, con dignidad y respeto. Un medio de comunicación, significa libertad de prensa. Entre poseer un medio de comunicación y libertad de expresión hay una inmensa diferencia. Libertad de prensa es crear un medio, como cualquier negocio. Libertad de expresión es más comprometido, refiere analizar el contenido a difundir. Según J S. Mill: "La mayor libertad de expresión es necesaria para encajar los asuntos dentro de sus límites lógicos, en lugar de los límites de la vergüenza social", explica, "el mercado que conforma la libertad de expresión, en igualdad de condiciones sirven para identificar cuáles son verdaderas y cuales falsas". Si fuera esto así, cualquier idea posee la misma penetración, pero aquí prevalece el poder del medio. Si se publicaran todas las ideas tendrá mayor penetración la expuesta en medios de mayor poder económico. He aquí la debilidad, del mercado de ideas que representan la libertad de expresión. Imposible considerar verosímil lo que se expresa, cuándo un medio critica en forma permanente, persistiendo en la opinión disidente, evidenciando la persecución de la falsedad. Consumir opiniones disidentes en un marco de respeto pone a prueba la verdadera opinión y su sentido constructivo. Evitemos consumir una sola idea, que su poder de comunicación la convierte en un dogma inútil y un perjuicio infundado. La inteligencia apela a la libertad para exponer y discutir ideas a fin de proveer un compromiso tácito con lo expresado, utilizando conductas que aseguren respeto entre los disidentes, y provecho para quienes lo consulten. Un ideal desvirtuado en la actualidad, ignorante de aquella vergüenza social, potenciado por la complicidad que otorgan los espacios con poder. Huxley, despertando la inocencia popular, deja una frase para prevenir tanta ignorancia receptiva: "Sesenta y dos mil cuatrocientas repeticiones logran crear una verdad….no se dan cuenta".



































