El astro rosarino de fútbol Lionel Messi podría tener que enfrentarse a un juicio por fraude fiscal en España después de que un juez decidiera ayer rechazar la petición de la fiscalía de archivar la causa contra el jugador.

El astro rosarino de fútbol Lionel Messi podría tener que enfrentarse a un juicio por fraude fiscal en España después de que un juez decidiera ayer rechazar la petición de la fiscalía de archivar la causa contra el jugador.
El titular del juzgado de instrucción número 3 de Gavá (una población cercana a Barcelona en la que Messi tiene residencia) decidió mantener la imputación por fraude fiscal contra Messi y contra el padre del futbolista, acusados de haber urdido una trama con la que habrían evadido 4,16 millones de euros (5,6 millones de dólares) en tres años (2007, 2008 y 2009).
La justicia española acusa a Messi y su padre de "burlar" la Hacienda española cediendo los derechos de imagen del futbolista a "sociedades puramente instrumentales" ubicadas en países como Belice y Uruguay.
Messi ya declaró ante el juez el año pasado y negó las acusaciones.
La familia Messi depositó en agosto del año pasado en el juzgado los 4,16 millones de euros presuntamente defraudados, así como los intereses.
El juez da ahora un plazo de 10 días a la fiscalía y al abogado del Estado para que soliciten la apertura de un juicio oral o el sobreseimiento de la causa.
Inicios. La historia de la presunta evasión comenzó el 12 de junio del 2013 cuando el ministerio de Hacienda comprobó que los derechos de imagen que el jugador ingresó durante los años 2007, 2008 y 2009 se fueron directamente a sociedades en el exterior sin pagar los impuestos sobre la renta.
El juez de Gavá Manuel Alcover argumentó ayer que existen "indicios suficientes" de que Messi "podría haber conocido y consentido la creación y mantenimiento de una estructura societaria ficticia, que tenía como única finalidad eludir el cumplimiento de las obligaciones tributarias".
Las sociedades tenían sede en Belice primero, y después en Uruguay, que técnicamente se consideran paraísos fiscales.
El juez señaló que los contratos "vienen suscritos personalmente" por Messi y que era el socio "aparentemente único" de una de las sociedades del entramado, Jenbril S.A.
Eso implicaba que en ocasiones el jugador debía "firmar los contratos dos veces, una a título personal y otra en representación de una sociedad que era titular de sus derechos de imagen".
El juez razona que deberá ser en un juicio donde se dirima si Messi es responsable del fraude en los 10,1 millones de euros que ganó de Banc Sabadell, Telefónica, Danone, Air Europa, Adidas, Pepsi y Konami entre 2007 y 2009.
Durante un año, el abogado de la familia Messi buscó de todas las formas posibles llegar a un pacto con los dos acusadores —el fiscal y Hacienda del gobierno español— basado en pagar lo adeudado, reconocer parte del delito del que se hace cargo el padre del futbolista y asumir una abultada multa. En una carta y en su declaración ante el juez, en septiembre del año pasado, el progenitor, Jorge Messi, mantuvo al margen en todo momento a su hijo, culpó a un exsocio Rodolfo Schinocca, y asumió la responsabilidad en la falta de control de sus asesores.
La estrategia sirvió para convencer a la fiscalía, que asumió que Messi desconocía la gestión que hacía su padre de los bienes, y atribuyó a este la "iniciativa para defraudar". También dos inspectores de la Agencia Tributaria declararon que Messi "no sabía nada al respecto".
A pesar de eso, la Abogacía del Estado, dependiente del ministerio de Hacienda, pidió que se abriese juicio oral contra ambos, considerando que no se habían practicado todas las diligencias necesarias.
El juez de Gavá, ahora, entendió que Messi "podría haber tenido conocimiento y consentido" el fraude fiscal, por lo que decidió continuar con la instrucción del caso.
"Lionel Andrés Messi Cuccittini ha podido conocer y consentir la conducta defraudatoria, incluso a título de dolo eventual, sin que sea necesario ni que tales indicios hayan sido plenamente acreditados ni que dicho conocimiento pueda haber abarcado todas las operaciones contables o societarias o la cuantía exacta de lo defraudado", justificó el juez en su resolución.
El juez considera "irrelevante" el pago de la familia Messi para decidir si mantiene o no la imputación. Servirá, en todo caso, para rebajar la pena si acaban condenados. Además, el astro ha pagó otros 10 millones para regularizar la situación de 2010 y 2011.