El final del juicio oral y público a una mujer de 58 años, condenada hace diez días en Rosario a
cinco años de prisión por comercialización de drogas, dejó al desnudo aparentes pagos realizados a
fuerzas de seguridad a cambio de tolerancia para su actividad ilícita. Al cabo del juicio, el
Tribunal Federal Oral Nº 1 instruyó a un juez a abrir una causa colateral, a raíz de la evidencia
de conexiones de la condenada con efectivos de la policía provincial, la Policía Federal y la
Prefectura Naval.
Según dijo ayer a este diario una de las integrantes del tribunal que
dictó la sentencia, Laura Cosidoy, María Graciela Arenas fue condenada el 20 de mayo pasado por el
delito de tenencia de estufefacientes con fines de comercialización, a raíz de su detención en
General Lagos con 269 gramos de cocaína. Según publicó ayer el diario Crítica, y corroboró la
magistrada a este diario, en cuadernos secuestrados a la mujer se encontraron sugestivas alusiones
a integrantes de fuerzas que combaten a este delito.



































