En relación a la inquietud manifestada en la carta de lectores "Obras de la cuenca del Ludueña", publicada el jueves pasado, considero necesario ofrecer una versión esclarecedora acerca del trabajo que se viene desarrollando desde el municipio de Rosario, y que desde hace casi 3 años el gobierno provincial, a través del Ministerio de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente, continúa afianzando.
Cabe indicar que la planificación de la regulación del Sistema Arroyo Ludueña comenzó a desarrollarse en la Municipalidad de Rosario, luego de que la Secretaría de Obras Públicas de la misma concluyera los proyectos de la Presa de Retención de Crecidas y el Conducto Aliviador Nº 2 . A partir de allí, comenzaron no sólo a tomarse medidas estructurales, sino también medidas no estructurales entre las que se pueden mencionar la Ordenanza Nº 6288 del año 1996 (antecedente empleado en la redacción de la Ley Nº 11730) que dispone la regulación del crecimiento edilicio de las áreas urbanas comprendidas en las áreas inundables de la Cuenca del Arroyo Ludueña, en 1997 la Ordenanza 6492, que dispone la regulación de caudales de las urbanizaciones, y que se actualizó en 1998. En 2003, la Municipalidad de Rosario proyectó el Sistema de Alerta a Tiempo Real para los Arroyos Ludueña y Saladillo, que licitó la provincia en el año 2006. Así llegamos al año 2008, ya desde el Ministerio de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente de la provincia, continuando con esta línea de trabajo, cuando establecimos las Normas de Regulación de caudales pluviales para los barrios privados (country), normas que se han aplicado a 17 emprendimientos presentados, y requeridos a otros 5 actualmente en trámite. En tanto, ese mismo año la Municipalidad de Rosario modificó el Código de Edificación, haciendo obligatoria la regulación de caudales. Así llegamos al año 2009, cuando la provincia licitó el reacondicionamiento de la Presa de Retención de Crecidas (dado que había sufrido la degradación del talud del cierre del cauce, aguas arriba en la margen izquierda) para consolidar la confiabilidad de su funcionamiento; esta acción se suma a los diferentes frentes de obras encarados por la actual gestión (embocadura, limpieza y canalización de la desembocadura, construcción de alcantarillas y puentes, canalización del arroyo Ibarlucea, entre otros). Espero que estas líneas —escasas seguramente a la hora de graficar toda una trayectoria de trabajo de un nutrido equipo de especialistas comprometidos con la búsqueda de soluciones para la normalización de este sistema—, sirvan para canalizar las inquietudes planteadas y evidenciar que la eficacia de nuestros esfuerzos, pueden ser atestiguados no únicamente a través de un spot publicitario.
Secretario de Aguas de la provincia