La aplicación de multas por estacionamiento indebido en el microcentro debutó
ayer con la remisión de al menos 25 vehículos al corralón. El panorama, bastante alejado de las
calles atestadas de vehículos que aprovecharon las dos últimas semanas de gracia, demuestra que
cuando se relacionan con el bolsillo las normas se acatan con mayor facilidad.
Para las autoridades municipales, las modificaciones en la
city rosarina fueron bien recibidas por automovilistas y comercios, que respetaron los horarios de
carga y descarga de mercadería. El caso de las motos fue distinto, ya que se registraron algunos
inconvenientes al modificarse los lugares habilitados para estacionar.
El nuevo plan Integral de Movilidad Urbana prohíbe el
estacionamiento en el área delimitada por Entre Ríos, San Lorenzo, Laprida y San Juan en los
siguientes horarios: de lunes a viernes de 7 a 21 y sábados de 9 a 14.
Si bien la prohibición rige desde hace dos semanas, la
aplicación de multas comenzó ayer. Desde la mañana, 60 agentes municipales rastrillaron la zona
para despejarla de autos estacionados, en un operativo coordinado entre la Dirección de Tránsito,
Control Urbano y la GUM.
Hijos del rigor. "Hasta ahora hice una sola multa", dijo un joven inspector a
La Capital mientras caminaba por Rioja al 1000. En efecto, la mano derecha se veía limpia de
vehículos, a excepción de un camión de caudales estacionado en la esquina de San Martín.
Tres cuadras más hacia Mitre, otro inspector de Tránsito en
edad universitaria planteó lo mismo. "Se fueron todos. Se ve que cuando hay que pagar las multas
cambian de actitud", dijo al mostrar el talonario con sólo tres actas.
En tanto, entre los frentistas del microcentro había caras
largas en algunos comercios. Otros se quejaron de lo incómodo de los horarios para recibir
mercadería. Por el contrario, muchas cocheras privadas tuvieron una excelente jornada que al
mediodía las encontraba repletas. Como la de Sarmiento al 900 o Laprida al 800, y Maipú a la misma
altura.
Confusión. A diferencia de los automovilistas, la confusión reinó entre los
motociclistas —tal vez porque falta colocar carteles señalizando los nuevos lugares
habilitados— y hubo incidentes entre los cuidadores de estos rodados.
Es que el nuevo esquema prohíbe dejar las motos en la
cuadra de Sarmiento entre Córdoba y Santa Fe, parada que fue trasladada a San Martín entre Santa Fe
y San Lorenzo. Lo mismo ocurrió con la de Mitre entre Córdoba y Santa Fe, que se movió por la misma
calle hasta la cuadra entre San Lorenzo y Urquiza. También se reubicó el sector para motos de Rioja
entre Sarmiento y Mitre, ahora en el pasaje Araya entre Mitre y Entre Ríos. La parada de la cortada
Ricardone se mantiene como antes.
Acatamiento. Para la directora de Tránsito, Marcela Biscotti, la prohibición fue
bien acatada por los automovilistas. Claro que la cifra de 25 vehículos remitidos al corralón y una
cantidad hasta ayer no precisada de multas por infracción no es mucho en comparación con la postal
del microcentro atestado de autos mal estacionados durante el período de gracia de dos semanas que
terminó ayer.
Biscotti destacó la buena recepción que tuvo la nueva norma
en el comercio. "Se cumplió con la carga y descarga hasta las 9, como dice la ordenanza, y hubo una
cantidad impresionante de camiones desde muy temprano frente a los locales despachando mercadería",
indicó la funcionaria.
"La evaluación en el primer día superó las expectativas. Habrá que seguir
machacando de cara a marzo cuando haya más tránsito", señaló Biscotti.