Rosario es una ciudad que posee hermosos edificios públicos que constituyen verdaderos emblemas de la ciudad. Uno de ellos es el imponente edificio de la ex Aduana (actualmente ocupado por dependencias de la Municipalidad de Rosario), que con su impactante belleza y grandiosidad nos ubica en la importancia y potencia económica que ya venía adquiriendo Rosario en las primeras décadas del siglo XX. Se trata de un gran palacio diseñado con líneas arquitectónicas de fuerte estilo francés. Se levanta con frente a la Avda. Belgrano 328 y contrafrente a la calle Urquiza. Posee hermosas escalinatas de acceso en ambos frentes con grandiosas puertas de herrería artística y con sendos escudos nacionales en relieve. El interior presenta una vistosidad única con un amplio hall central de tres niveles, con hermosas escaleras, arcos y ornamentaciones que rematan en un amplio lucernario que permite el ingreso de la luz natural. En el año 1911 los proyectistas de la obra fueron los arquitectos-ingenieros Juan Ochoa y Carlos Evans Thomas, dando comienzo la ejecución en 1914, pero su construcción sufrió demoras hasta ser inaugurado en el año 1938. Presenta hermosas fachadas de cuerpos salientes, con mansarda de remate y zócalos envolventes para salvar los desniveles del terreno. Está dentro del Parque Nacional a la Bandera. La belleza del edificio se complementa en el entorno con el hermoso conjunto escultórico de la “ Fuente de las utopías”, que se levanta enfrente sobre la bajada Sargento Cabral. Como síntesis, podemos decir que es uno de los edificios públicos de la ciudad de mayor importancia en cuanto a antigüedad, tamaño y belleza. Podemos apreciar estas verdaderas joyas arquitectónicas que tenemos a nuestro alcance con un simple ejercicio, levantando un poco la vista, es decir mirar para arriba.
































