Hoy en día, cientos de médicos residentes de la ciudad de Rosario trabajan en condiciones incoherentes con su profesión. Digo incoherente porque un profesional de la salud debe trabajar en condiciones saludables y no es así. Los residentes trabajan con sobrecarga horaria, sobrecarga de pacientes, sin cobrar o cobrando muy poco. Los residentes saben lo que es estar malhumorado, depresivo, angustiado, con ataques de pánico; los residentes saben por qué se pelearon con sus novios, por que nunca pudieron tener hijos, o postergaron tenerlos, o no pudieron casarse, o postergaron casarse, y no es que postergaron y valió la pena. Los médicos residentes postergaron, perdieron y se enfermaron, y no valió la pena porque la nobleza y la dignidad del médico está siendo destruida. Un médico residente debe ganar bien porque debe vivir dignamente, para estar bien descansado, para poder estudiar, para no estar nervioso y tratar bien al paciente que es y debe ser el fin último del médico, la salud del paciente. Yo tengo un par de preguntas para hacerle a los responsables de que el médico residente trabaje en las condiciones inhumanas que trabaja. Les quiero preguntar por qué cada médico residente que atienda pacientes y haga guardias no gana por lo menos 30 mil pesos, y si ustedes, responsables, no creen que debe ganar esa plata por qué demandan del residente tanta carga horaria. Un solo día de facturación de un sanatorio alcanza para pagarle un sueldo digno a sus residentes. ¿Por qué no lo hacen? No entiendo por qué no lo hacen si les conviene a ustedes. Si sus empleados trabajan y son respetados y dignificado sus sanatorios mejorará la calidad de la atención. ¿Por qué se empecinan en no ver la ecuación? El populismo tan criticado no es sólo bondad, deberían preguntarse por qué un gobierno es populista. Estudiar por qué surge la ley Roque Sáenz Peña. Los responsables de las condiciones inhumanas en que trabaja el médico residente deben tener sus razones. Yo, si fuera ustedes, las reevaluaría, pensaría si a ustedes le conviene un día de facturación, dos, cinco días, o seguir teniendo residentes trabajando en esas condiciones y mal pagos. Lo último que les digo, yo como médico no quiero un BMW y vacaciones en el Caribe, yo quiero que a mis colegas se los trate con dignidad, con el respeto que un médico merece, y yo creo que ustedes deben hacer un mínimo de esfuerzo para que eso suceda y no entiendo por qué no lo hacen. Ganamos todos. Si pienso alguna razón que los justifique a ustedes es muy triste lo que pienso. Quiero agradecer a la concurrencia de Samec donde no me sentí nunca explotado, podemos dialogar como trabajamos. Quiero agradecer también a Ecco que me da la oportunidad de ejercer mi profesión, me paga, y también me trata con respeto, y cuando digo respeto es que si yo tengo un problema con mi hijo o mi familia y llamo al coordinador médico para cambiar la guardia, mi coordinador médico me dice “no hay problema, doctor”.
Sebastián Rogelio Ocampo
DNI 26.002.307
A partir del próximo 1º de marzo, cuando se inicie el período ordinario de sesiones en el Congreso de la Nación, los legisladores tendrán que comenzar a trabajar en la redacción y/o reformas de varias leyes propuestas por el Ejecutivo. Una de ellas, se me ocurre, es la que trata las sanciones de delitos cometidos por menores de edad. Lo vemos a diario, en nuestra ciudad y en el resto del país, cuando estos menores que cometen robos calificados, violaciones y homicidios, casi siempre a las pocas horas de ser detenidos quedan en libertad. En consecuencia, siguen batiendo récords de delitos. Porque vuelven al mismo sitio, a las mismas condiciones en que viven, y se sienten incentivados ante la falta de límites y eficiencia del Estado. Los jueces que integran el fuero de responsabilidad penal de menores no los juzgan, aduciendo la falta de desarrollo de los mismos antes de los 16 años. A estos precoces delincuentes se los llama, a mi juicio hipócritamente, “menores en conflicto con la ley penal”, con el discurso de no victimizarlos con algún tipo de estigmatización. El Estado los cuida de un posible daño moral, lo cual está bien, pero este cuidado no debe ir en detrimento de la seguridad y la vida del resto de la sociedad. Por estas consideraciones, y algunas más que seguramente deberán ser tenidas en cuenta, humildemente me permito sostener que se podría considerar bajar la edad de imputabilidad. No existe argumento constitucional que impida que los menores de 16 años puedan ser juzgados si son autores de delitos. Los tratados internacionales que han sido utilizados para sostener la postura argentina, por cierto muy particular, establece como última instancia la detención del menor que cometió un delito. Nada más, no se habla de edad para su juzgamiento. Los países que suscribieron y adhirieron a la Convención de los Derechos del Niño y del Adolescente, en la que se garantiza el Estado de Derecho y los Derechos Humanos, establecen que pueden ser juzgados. Cito a manera de ejemplo: a los 10 años en Inglaterra, a los 12 en Costa Rica, Venezuela, México, Ecuador y El Salvador; a los 13 en Francia. Y a partir de los 14 años en Holanda, Alemania, España, Italia, Uruguay, Guatemala, Nicaragua y Paraguay, entre otros. Los legisladores tendrán que trabajar no sólo en bajar la edad de imputabilidad sino también en propuestas y programas para que el Estado se haga cargo de ellos de manera integral, con educación, asistencia médica, psicológica, capacitación laboral, refuerzo de los vínculos familiares y sociales para transformar su realidad y lograr su inclusión en la sociedad. Si somos capaces de argumentar políticas de inclusión para estos menores en conflicto con la ley, seguramente, en la mayoría de los casos serán personas de bien.
Jorge Omar Bustamante
Pozo rompeautos
En calle Pueyrredón al 700, casi esquina Córdoba, frente a un supermercado, desde hace más de una semana se quitó una amplia y gruesa capa de asfalto, dejando a la vista los adoquines. La empresa irresponsablemente en esta obra inconclusa no ha colocado ningún aviso preventivo, corralito o plancha protectora. Suceden constantes frenadas, para tratar de evitar un brusco salto de 10 centímetros; suficiente para destruir una cubierta, llanta o amortiguador; o el riesgo de producir un accidente de tránsito. Damnificados a derecho de solicitar ante la Municipalidad queja y cobro de los daños.
Arnoldo Gualino
DNI 8.412.094
Violencia en el fútbol
En 1969 jugaron en la Bombonera Estudiantes y Milan el segundo partido de la final Intercontinental. Entre “gangsters” del calibre y calaña como Poletti, Aguirre Suárez y Manera desfiguraron al argentino, naturalizado italiano, Néstor Combin. Fue tan grande el escándalo que intervino el en ese entonces presidente de facto, Juan Carlos Onganía, quien hizo detener y llevar a la cárcel a algunos de estos energúmenos disfrazados de jugadores de fútbol. No recuerdo ahora cuantos días estuvieron detenidos en una celda, pero la medida del presidente fue acertadísima, y es lo que hay que hacer con algunos de los jugadores de Boca (clásico reciente con River) y con los jugadores de Estudiantes y Gimnasia. ¿O acaso si alguien en plena calle la emprende a las patadas y a las agresiones con un peatón se lo deja ir para su casa como si nada? Pegar patadas, y en especial a alguien caído, ¿no es un hecho delictivo? ¿Qué es? Y no vengan después los periodistas deportivos con la cantinela de que entre los jugadores hay códigos, y mucho menos con organismos como Futbolistas Argentinos Agremiados, entre estos, los futbolistas, no hay camaradería que valga. Son en su mayoría mala gente.
Miguel A. Decunto
DNI 11.270.762
El aumento de los impuestos
Gracias a que toda la información nos viene producida desde Buenos Aires, y frente a la actualización de las irrisorias tarifas que pagaban allí por gracia y obra de los Kirchner, están pasando desapercibidos los aumentos que está metiendo el gobierno provincial en todos los lugares que puede, a efectos de continuar pagando los sueldos a todos los ñoquis socialistas, ya que aquí por supuesto, no van a “limpiar” como sí está pasando en la Nación. Cuando comiencen a llegar se les van a caer los pantalones a más de uno. Agua 50%, luz 40%, Ingresos Brutos, 50% de aumento de alícuotas, Inmobiliario 45%, tasas municipales 48%, entre otros. Todo esto no tiene ninguna explicación inflacionaria, ya que el año pasado fue de un 30%, y para este será igual; por lo que hablar de casi todos los aumentos del 50% resultan bastante estrafalarios. También hay que resaltar que se cobrará el juicio a la Nación por los aportes retenidos desde 2006, unos 20 mil millones que podrían ser aplicados a obras y/o una baja de impuestos. Pero no. Hay que seguir pagando a los ñoquis de Bonfatti, y a los nuevos de Miguel. ¿Y el socialismo adónde está? ¿En una bicisenda y una calle recreativa?
Raúl Castellani
El futuro de los argentinos
Todas las maniobras que está realizando el kirchnerismo para obstaculizar la buena función del gobierno de Mauricio Macri, no hacen más que demostrar lo que la mayoría de los argentinos ya sabe: que el kirchnerismo no es un rival político, sino un enemigo de la República. No es una fuerza de oposición política, sino de choque. No quiere paz, concordia, ni bienestar social. Sólo ansía el poder, con ambición desmedida. Mientras los argentinos trabajan, estudian, se divierten, se casan y proyectan un futuro optimista, ellos, desde las sombras, traman de qué manera podrán entorpecer los planes de quienes quieren vivir dignamente. Y quienes los apoyan no agudizan para el bien común la mirada. Por algo su enemigo principal es Sarmiento. Porque el gran maestro argentino pinta de cuerpo entero al kirchnerismo en la figura de Facundo. Es Facundo un libro que debería ser estudiado obligatoriamente en las escuelas secundarias, terciarias y universitarias. Es una grosería inmensa que la mayoría de los educadores no haya leído este libro. Los argentinos estamos obligados a conocer nuestras raíces, nuestro pasado y nuestra historia a través de la voz de los grandes próceres, no de la de historiadores pagados por un gobierno de turno. ¡Miren los afines al kirchnerismo la realidad de Siria! Siria padece los horrores de una guerra civil decretada por inescrupulosos, ávidos de poder a cualquier precio. Guerra que ha devastado a la nación, la ha impregnado de dolor y la ha bañado de sangre. El método aplicado para consumarla es el mismo que en todas partes del mundo. Unos cuantos pensadores engañan al pueblo poco instruido, le imponen su ideología, lo proveen de armas y los mandan a matar por una causa que no es de la patria, sino de la ambición desmedida de tiranos llenos de odio y de desprecio por la vida. Pensemos los argentinos si es este el futuro que queremos para nosotros y para nuestros hijos. Si creemos que esto no es bueno ni conveniente, pues ajustémonos los pantalones, entonces, y respetemos y colaboremos con el gobierno elegido recientemente por el pueblo en el marco de la democracia.
Daniel E. Chávez