Autoridades italianas presentaron la joya más preciada de Pompeya, la ahora restaurada Villa de los Misterios, una residencia espectacular en las afueras del centro de la ciudad antigua cercana a Nápoles. Quedan atrás años de mala administración y negligencia en los que el yacimiento corrió el riesgo de perder los fondos de la Unión Europea para su restauración y de que quedase eliminado de la lista de la Unesco como patrimonio de la humanidad, cosa que se revirtió.
El ministro de cultura Dario Franceschini cortó la cinta inaugural y precisó que aunque todavía quedan problemas por resolver en Pompeya, Italia “ha dado vuelta una página” y se encamina a cumplir un plazo de la Unión Europea de invertir 105 millones de euros (111 millones de dólares) para fines de año en tareas de mantenimiento y restauración.
La Villa de los Misterios es uno de los lugares más bellos del yacimiento arqueológico de Pompeya, la ciudad romana sepultada por la erupción del Vesubio en el año 79, redescubierta en 1748 y declarada patrimonio de la humanidad en 1997. Los trabajos de restauración que han durado dos años devolvieron su esplendor a los muros y pavimentos de las más de sus 70 salas del sitio.
Pompeya fue azotada por una seguidilla de temporales que derribaron algunos muros, por frecuentes robos, huelgas de personal de mantenimiento y los esfuerzos de las autoridades para evitar que la restauración no fuese adjudicada a empresas controladas por la Camorra, lo que determinó que Italia no fuese capaz de gastar en tiempo y forma los 105 millones de euros destinado al Gran Proyecto Pompeya; de ellos, 27 proceden de las arcas italianas, pero la mayor parte tiene su origen en los Fondos para el Desarrollo Regional de la Unión Europea.
El yacimiento arqueológico de 66 hectáreas en las afueras de Nápoles está siendo transformado. Se concluyeron tres obras, otras 13 están ya ejecutándose, se lanzaron nueve licitaciones y fueron contratadas 85 personas para resguardar, según señaló el ministro Franceschini. “El número de visitantes ha aumentado en 200 mil personas (en la actualidad el sitio recibe 2,3 millones de visitas anuales) y tenemos previstas muchísimas actividades que se enmarcarán en la Exposición Universal de Milán”, dijo el funcionario.
La posibilidad de que dejase de ser considerado patrimonio de la humanidad quedó descartada, pero recién por estos días. “Los inspectores de la Unesco”, aseguró Franceschini, “han estado aquí unos días y al final nos han enviado un informe que en modo claro señala que no existe el riesgo de exclusión del sitio de Pompeya. El informe reconoce que hay mejoras tangibles en el estado de conservación y que Italia se ha esforzado mucho en adaptar las recomendaciones de la Unesco y que la gestión ha sido reorganizada”.
La Villa de los Misterios nunca estuvo completamente cerrada a las visitas y sus salas se iban abriendo al público conforme se terminaba la restauración. La villa, situada a las afueras de la ciudad principal de Pompeya, fue de las zonas que menos sufrieron el impacto del cataclismo y sus frescos resultaron poco dañados. Allí están representadas las bodas de Dioniso y Ariadna.
Pompeya, una activa urbe comercial frente al Mediterráneo, fue destruida por una erupción del Vesubio que mató a miles de personas y sepultó la ciudad bajo 6 metros de ceniza volcánica, que contribuyó a preservar los tesoros de la ciudad y suministrar informaciones valiosas sobre lo que era la vida hace casi 20 siglos.
Las primeras excavaciones comenzaron en el siglo XVIII, pero solo se han descubierto unos dos tercios de la ciudad.