Dicen los que saben y conocen en serio la economía y justicia social que el 82 por ciento móvil para los jubilados se puede implementar sin mayores problemas pues el dinero está y se puede pagar. Sería algo de absoluta justicia cumplir con este reclamo histórico a la vez que no existiría ninguna desfinanciación del gobierno nacional tal como alega la senadora Latorre. Dice la diputada Alcira Argumedo que si se restablecen los aportes patronales de las grandes corporaciones a las que Cavallo les otorgó el privilegio de reducirlas desde 1993 ingresarían a la Ansés unos 16.000 millones de pesos. ¿Cómo hay plata para subsidios a grandes corporaciones como Repsol, Ford, Techint? ¿Por qué no implementar un impuesto mínimo -o no tanto- a las transacciones financieras para que ingresen miles de millones más? Como se puede deducir, hay que terminar con esta política de mantener una Ansés rica y jubilados pobres tomando para ello las decisiones políticas pertinentes. Repugna al sentido común de cualquier ciudadano y en especial a la vida del 75 por ciento de los jubilados nacional que cobran la "mínima" actitudes tan injustas como la de la senadora nombrada, que nos dejan pensando al oponerse al 82 por ciento móvil. Pregunto, ¿si los fondos existen y no van a los jubilados, a quiénes benefician?































