Un muchacho de 23 años debió ser internado en un hospital tras ser golpeado por un grupo de vecinos luego de asaltar, junto a dos cómplices, a un joven mientras caminaba por una calle del barrio Azcuénaga.

Un muchacho de 23 años debió ser internado en un hospital tras ser golpeado por un grupo de vecinos luego de asaltar, junto a dos cómplices, a un joven mientras caminaba por una calle del barrio Azcuénaga.
Una fuente policial señaló que el violento suceso ocurrió cerca de las 6.50 del domingo. A esa hora, Gustavo F., de 23 años, caminaba por Pasco al 5200 en dirección a un quiosco cuando fue emboscado por tres hombres armados. "Dame lo que tenés", le gritó uno de ellos. Gustavo F. le entregó entonces la billetera con 30 pesos y un reproductor MP3.
Los maleantes escaparon. En ese momento, el muchacho asaltado clamó por ayuda y un grupo de vecinos acudieron a auxiliarlo. La intervención de estas personas permitió atrapar al ladrón, algo que no se dio en forma pacífica: lo frenaron a patadas y puñetes.
Un rato después una patrulla del Comando Radioeléctrico asomó cuando Gustavo F. ya había retenido al asaltante. Con las huellas visibles del castigo en el cuerpo, el ladrón fue trasladado al Hospital Centenario, donde quedó internado en observación. "Tenía una lesión en los ojos porque pasó un buen rato en el consultorio de un oculista", explicó el comisario Jorge Navarro, jefe de la comisaría 14ª, que controla la zona donde ocurrió el incidente.
Sobresalto. Ayer a la mañana, la dueña de un quiosco del barrio contó que los gritos de Gustavo F. pidiendo ayuda la sobresaltaron mientras dormía. "Cuando salí a la calle, vi al muchacho tirado en el suelo. Le habían pegado en la cabeza. Primero me dio lástima, pero después no me dolió tanto porque la gente está cansada de que le roben", comentó la mujer.
"Tenemos que vivir encerrados las 24 horas del día", se lamentó la mujer. Algunos negocios tienen la puerta atravesada por rejas para evitar asaltos. La inseguridad no es la única desventura que padecen los vecinos de ese sector del barrio Azcuénaga. Ayer a la mañana, las calles de tierra estaban intransitables por el barro provocado por la lluvia del domingo a la noche.


